

La selección española femenina de baloncesto completó una preparación perfecta para su gran cita continental. El equipo dirigido por Miguel Méndez derrotó a China por un ajustadísimo 72-71 en un encuentro que necesitó una prórroga para resolverse y que terminó decidiéndose prácticamente sobre la bocina gracias a una canasta de Paula Ginzo.
El choque sirvió como examen de máxima exigencia antes del viaje a Berlín y confirmó algunas de las señas de identidad que ha mostrado España durante toda la gira: intensidad defensiva, capacidad para compartir el balón y una gran implicación colectiva en el rebote. Las españolas capturaron 46 rebotes y provocaron 24 pérdidas de balón del conjunto asiático, dos aspectos que terminaron siendo decisivos en un partido de enorme igualdad.
Mariona Ortiz fue una de las grandes protagonistas de la noche. La base firmó 13 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias para alcanzar una valoración de 23 y, además, encontró a Paula Ginzo en la acción decisiva del encuentro. Iyana Martín también cerró una actuación destacada con 13 puntos y 6 rebotes.

España comenzó con buenas sensaciones, impulsada por el trabajo de Elena Buenavida y por la conexión entre Iyana Martín y Awa Fam. Sin embargo, China respondió aprovechando su poder físico y, especialmente, la presencia de Zhang Ziyu en la pintura. Un triple de Mariona Ortiz permitió a las españolas llegar al descanso por delante en el marcador (35-32).
Tras el paso por los vestuarios, el combinado chino elevó el nivel y llegó a firmar un parcial de 3-11 que complicó la situación para las locales. Zhang continuó imponiendo sus centímetros cerca del aro, pero España supo reaccionar a través del juego colectivo. María Conde, en su regreso a la pista, aportó cinco puntos consecutivos en un momento delicado para devolver la confianza al equipo.

El último cuarto mantuvo la tensión hasta el final. España encontró puntos desde el perímetro y castigó a su rival gracias a su insistencia en el rebote ofensivo, mientras que China respondió alternando velocidad en las transiciones y juego interior con Zhang como referencia. Ninguno de los dos equipos consiguió romper el equilibrio y el partido acabó desembocando en una prórroga.
En el tiempo extra, las españolas llegaron a disponer de una ventaja de cinco puntos, pero China volvió a responder hasta colocarse por delante por la mínima. Con todo pendiente de una última posesión, Mariona Ortiz leyó a la perfección la defensa rival y asistió a Paula Ginzo, que anotó un lanzamiento de media distancia a falta de apenas 0,7 segundos. El intento final del conjunto asiático no encontró el aro y España pudo celebrar una victoria tan sufrida como valiosa.
Con este triunfo, la selección femenina pone el broche a una gira impecable y viajará a Berlín con la confianza reforzada tras haber ganado todos sus encuentros de preparación. El próximo reto ya será oficial, con el estreno frente a Alemania y el objetivo de trasladar estas buenas sensaciones a la competición.
Globalon Insight

Más allá del resultado, el encuentro dejó una conclusión muy positiva para España: la capacidad del equipo para competir cuando el acierto exterior no acompaña. Frente a una selección físicamente dominante y con una referencia interior tan diferencial como Zhang Ziyu, las jugadoras de Miguel Méndez encontraron otras vías para mantenerse en partido. La producción colectiva, la presión defensiva y el control del rebote demuestran que España llega a Berlín con recursos variados y con un grupo preparado para responder en escenarios de máxima exigencia. La canasta de Ginzo fue la imagen final, pero el triunfo se construyó durante muchos minutos de esfuerzo compartido.




