
El proyecto del Horneo Alicante continúa dando pasos firmes antes del inicio de la Liga. El conjunto alicantino superó este sábado al REBI Cuenca por 37-31 en el Pabellón Pitiu Rochel, una victoria de prestigio frente a un adversario de la Liga ASOBAL que dejó señales muy positivas sobre el crecimiento del equipo dirigido por Roi Sánchez.
El encuentro sirvió además para que la afición pudiera comprobar la evolución de una plantilla renovada que afronta el desafío de consolidarse por segundo año consecutivo en la máxima categoría del balonmano español. Y aunque las sensaciones no fueron siempre iguales durante el partido, el balance final resultó claramente satisfactorio para los locales.
La primera mitad estuvo marcada por la irregularidad propia de estas fechas. El Horneo Alicante llevó la iniciativa durante varios tramos, pero las pérdidas de balón y algunos problemas defensivos impidieron que pudiera despegarse en el marcador. El REBI Cuenca aprovechó esas concesiones para mantenerse siempre dentro del partido y fue creciendo con el paso de los minutos.
Los conquenses encontraron soluciones ofensivas con mayor facilidad en el tramo final del primer periodo y consiguieron dar la vuelta al marcador antes del descanso. El 18-20 que reflejaba el electrónico al término de los primeros treinta minutos obligaba al conjunto alicantino a reaccionar.
Y la respuesta no pudo ser mejor.
Tras el paso por los vestuarios apareció una versión mucho más sólida del Horneo. La intensidad defensiva aumentó de manera notable, el ataque ganó velocidad y fluidez, y el equipo comenzó a jugar con una confianza que transformó por completo el desarrollo del encuentro.
Uno de los grandes protagonistas de la remontada fue Pau Guitart. El guardameta aportó seguridad bajo palos en los momentos más importantes y sus intervenciones permitieron al equipo recuperar balones y lanzar rápidas transiciones que castigaron una y otra vez al conjunto visitante.
La reacción fue inmediata. Los alicantinos recuperaron el control del marcador y colocaron un 25-23 que obligó al REBI Cuenca a solicitar tiempo muerto para frenar la avalancha local. Sin embargo, el impulso del Horneo ya era imparable.
Con la defensa funcionando y el ataque encontrando soluciones desde distintas posiciones, el equipo de Roi Sánchez fue ampliando progresivamente las diferencias. Además, el técnico pudo repartir minutos y gestionar esfuerzos entre sus jugadores, un aspecto especialmente importante en plena fase de preparación.
La ventaja llegó a crecer hasta los ocho goles cuando el marcador reflejaba un contundente 37-29 a falta de pocos minutos para el final. El conjunto conquense redujo ligeramente la diferencia en los instantes definitivos, pero la victoria nunca estuvo en peligro.
El definitivo 37-31 confirmó una actuación muy convincente del Horneo Alicante ante uno de los rivales más exigentes a los que se ha enfrentado durante el verano. Un triunfo que refuerza la confianza del grupo y que invita al optimismo cuando apenas restan dos semanas para el estreno liguero del próximo 12 de septiembre.
Globalon Insight
Más allá del resultado, la noticia más positiva para el Horneo Alicante fue la capacidad de adaptación mostrada durante el partido. El equipo supo corregir sus errores de la primera mitad, elevó notablemente su nivel defensivo y encontró recursos para dominar a un conjunto asentado en ASOBAL. La actuación de Pau Guitart y la mejora colectiva tras el descanso son señales que apuntan a un grupo cada vez más competitivo. Si mantiene esta progresión durante los próximos compromisos de preparación, el conjunto de Roi Sánchez llegará al inicio de la temporada con argumentos sólidos para afrontar con ambición el exigente reto de la máxima categoría.
Declaraciones de Roi Sanchez tras el partido con Rebi Cuenca:




