
La selección española masculina de baloncesto afronta este lunes una de las salidas más comprometidas de la segunda fase de clasificación para la Copa del Mundo de Catar 2027. El equipo dirigido por Chus Mateo visita Atenas para enfrentarse a una Grecia que llega en una situación límite y que necesita ganar para mantener vivas sus opciones de clasificación.
Aunque España cayó el pasado viernes ante Portugal por 89-95, la derrota no ha alterado de forma dramática su posición en el Grupo I. El combinado nacional mantiene un balance de cinco victorias y dos derrotas y continúa compartiendo el liderato con Ucrania, si bien ha perdido parte del margen que había construido durante las primeras jornadas.
Precisamente esa circunstancia convierte el encuentro del OAKA de Atenas en una cita especialmente delicada. Enfrente estará una selección griega que también tropezó en la última jornada y que ocupa la última plaza del grupo. Más allá de la clasificación, el contexto promete una atmósfera de máxima exigencia, con un pabellón tradicionalmente caliente y un rival que jugará prácticamente una final anticipada.

Los precedentes recientes reflejan la igualdad que suele acompañar a los enfrentamientos entre ambas selecciones. España logró imponerse a Grecia en los Juegos Olímpicos de París 2024 por 84-77, mientras que el último duelo continental cayó del lado heleno en el Eurobasket disputado el año pasado, donde los griegos se llevaron la victoria por 86-90.
El conjunto español aterriza en Atenas con el objetivo de recuperar las buenas sensaciones mostradas durante buena parte de la fase clasificatoria. Chus Mateo contará para este compromiso con Darío Brizuela, Álvaro Cárdenas, Alberto Díaz, Hugo González, Juancho Hernangómez, Willy Hernangómez, Sergio de Larrea, Aday Mara, Baba Miller, Joel Parra, Jaime Pradilla y Mario Saint-Supéry.

El seleccionador ha insistido en la necesidad de responder con personalidad tras los últimos resultados adversos. Para Mateo, el aprendizaje que dejan las derrotas debe servir para fortalecer a un equipo que aún no ha conseguido matemáticamente su clasificación y que no puede permitirse relajaciones en esta fase decisiva.
Uno de los focos estará en Juancho Hernangómez, que jugará en una pista que conoce perfectamente y ante una afición acostumbrada a verle competir cada semana. El internacional español considera que el grupo llega con ganas de reivindicarse y advierte del potencial de una Grecia repleta de talento y urgencias competitivas.
La combinación de factores convierte la cita de este lunes en mucho más que un simple enfrentamiento entre el líder y el colista. España busca consolidar su posición privilegiada en la clasificación, mientras que Grecia se juega buena parte de sus opciones de seguir aspirando al Mundial.
Globalon Insight
Los partidos más peligrosos suelen ser aquellos en los que la clasificación engaña. Grecia aparece como colista del grupo, pero el contexto competitivo la convierte en un rival especialmente incómodo. Jugar en Atenas, ante un equipo obligado a ganar y con jugadores de primer nivel internacional, exigirá a España una respuesta muy diferente a la ofrecida ante Portugal. Más que los aspectos tácticos, el encuentro pondrá a prueba la capacidad del grupo para reaccionar después de un revés y demostrar que sigue teniendo el control de su camino hacia Catar 2027.




