
La iniciativa Santa Faz 0,0 volvió a consolidarse este jueves como uno de los grandes referentes del ocio saludable en Alicante. Más de 12.000 jóvenes participaron en una nueva edición de esta propuesta impulsada por el Ayuntamiento en la Playa de San Juan, coincidiendo con la celebración de la tradicional romería. Desde primera hora de la mañana y hasta las cinco de la tarde, el arenal se convirtió en un espacio festivo libre de alcohol, con una amplia programación que combinó juego, actividad física, tecnología y socialización.
El alcalde de Alicante, Luis Barcala, destacó el impacto positivo de la iniciativa, subrayando que el elevado nivel de participación confirma la eficacia de ofrecer alternativas de ocio responsables durante una jornada especialmente significativa para la ciudad. El primer edil puso también en valor el dispositivo de seguridad desplegado en la playa, con la presencia constante de la Policía Local para evitar el consumo de alcohol y garantizar el desarrollo normal de la actividad, una labor que consideró clave dentro del éxito global del evento.
La visita institucional contó con la presencia de responsables municipales de diversas áreas vinculadas a juventud, bienestar social y educación, así como de la Bellea del Foc y la Bellea del Foc Infantil, que participaron en algunos de los momentos más simbólicos de la jornada, como los sorteos de camisetas oficiales de equipos deportivos alicantinos y otros premios aportados por entidades colaboradoras.
La propuesta de actividades volvió a apostar por una oferta variada y transversal. Dos photocalls de 360º permitieron a los asistentes generar contenidos audiovisuales, mientras que los simuladores de realidad virtual ofrecieron más de un centenar de experiencias diferentes. Estas iniciativas convivieron con una zona arcade de máquinas recreativas, juegos tradicionales de playa y espacios destinados a talleres infantiles, configurando un entorno pensado para distintos rangos de edad y perfiles de público.
El deporte tuvo un peso significativo durante toda la jornada. La implicación de clubes y entidades deportivas locales se hizo visible tanto en los sorteos como en la presencia directa de jugadores y directivos de equipos como Hércules CF, HLA Alicante, EÓN Horneo, Intercity y Fundación Balonmano Agustinos, que reforzaron el vínculo entre el evento y el tejido deportivo de la ciudad.
El ambiente estuvo dinamizado de forma permanente por un ‘speaker’, acompañado de música y animación, mientras que los participantes pudieron acceder de manera gratuita a comida y bebida sin alcohol, con reparto de fruta, refrescos, zumos y agua. A lo largo del día se organizaron juegos y dinámicas que permitieron entregar entradas para eventos deportivos y material promocional, fomentando la participación activa del público.
Uno de los elementos centrales de la Santa Faz 0,0 volvió a ser el control preventivo. La Policía Local realizó pruebas de alcoholemia voluntarias entre los jóvenes asistentes. Aquellos que obtenían un resultado de 0,0 recibían un ticket con el que podían participar en los sorteos de premios, entre ellos un patinete eléctrico y camisetas oficiales, entregadas en muchos casos por representantes de los propios clubes deportivos.
La jornada contó además con la instalación de un Punto Violeta, atendido por agentes de igualdad, que ofreció información, acompañamiento y atención ante cualquier situación relacionada con abusos, acoso o conductas sexistas. Un servicio preventivo que refuerza el enfoque integral de esta iniciativa municipal, orientada no solo al ocio sin alcohol, sino también a la convivencia segura y respetuosa.
Con una asistencia masiva y una programación diversificada, la Santa Faz 0,0 vuelve a reafirmarse como una alternativa consolidada dentro del calendario festivo de Alicante, integrándose de forma natural en una de sus celebraciones más emblemáticas y demostrando que el ocio juvenil puede construirse desde valores de responsabilidad y participación activa.
Globalon Insight
La Santa Faz 0,0 ya no es solo una alternativa, sino un modelo. Su crecimiento sostenido demuestra que la prevención no se basa en la prohibición, sino en ofrecer experiencias atractivas que conecten con la juventud. Cuando el ocio saludable se plantea desde la participación, el deporte y la cultura urbana, la respuesta es masiva y el impacto social, evidente.




