La Fundación Agustinos afronta este sábado uno de los mayores desafíos de su historia reciente. El conjunto alicantino visitará la pista del Viveros Herol Nava (19:30 horas) con la misión de remontar los nueve goles de desventaja acumulados en el partido de ida (25-34) y mantener vivo el sueño de ascender a la Liga Asobal.
La empresa se presenta extremadamente complicada. No solo por la diferencia reflejada en el marcador del primer encuentro, sino también porque ningún equipo procedente de la División de Honor Plata ha conseguido hasta ahora superar a un conjunto de Asobal en la eliminatoria que decide el ascenso y la permanencia.

Pese a ello, el equipo dirigido por Alejandro Carrillo viaja a Nava de la Asunción decidido a competir hasta el último minuto. Los alicantinos son conscientes de la dificultad del reto, pero no renuncian a pelear cada balón con la esperanza de encontrar un escenario favorable que les permita acercarse a una remontada que hoy parece improbable.
Independientemente de lo que suceda este fin de semana, la temporada ya ha quedado marcada como una de las más destacadas en la historia del club. Agustinos comenzó el curso con la permanencia como principal objetivo y ha terminado luchando por una plaza en la máxima categoría del balonmano español.
El conjunto alicantino completó una sobresaliente fase regular, finalizando en una inesperada tercera posición, y rozó el ascenso directo en una fase final que se decidió por un solo gol. Un recorrido exigente que ha pasado factura en el tramo decisivo de la temporada, tanto a nivel físico como mental.
Ahora, con todo en contra y sin nada que perder, Agustinos afronta los últimos 60 minutos del curso apelando al orgullo, la ilusión y la épica para intentar firmar una de las remontadas más memorables del balonmano nacional.




