
Valencia Basket firmó una victoria de peso ante Cadí La Seu en la jornada 23 de la LF Endesa al imponerse por 77‑44 en el Roig Arena, en un partido en el que la diferencia no llegó desde el acierto ofensivo, sino desde el control defensivo. El conjunto taronja construyó el triunfo desde atrás, minimizando las opciones del rival y gestionando el encuentro con autoridad durante los cuarenta minutos.
El arranque del partido fue espeso para ambos equipos. Las defensas se impusieron a los ataques y el marcador avanzó con cuentagotas en los primeros minutos, con un único triple de Yvonne Anderson como principal referencia ofensiva inicial. Poco a poco, Valencia Basket comenzó a encontrar mejores situaciones y encadenó un parcial que le permitió tomar las primeras ventajas, aunque Cadí La Seu logró mantenerse en el partido gracias a acciones puntuales.
Rubén Burgos no tardó en mover el banquillo para mantener la intensidad y el encuentro dejó una de las notas destacadas de la jornada con el debut de Khaalia Hillsman, que aportó energía y buenas sensaciones en sus primeros minutos como taronja. El equipo local cerró el primer cuarto con una renta de diez puntos, ya marcando el camino del partido.
El segundo periodo mantuvo la misma tónica. Valencia Basket alternó buenos momentos defensivos con ciertas dificultades para anotar con fluidez, circunstancia que permitió a Cadí La Seu acercarse momentáneamente en el marcador. Tras un tiempo muerto, el conjunto taronja volvió a ajustar líneas y recuperó el control del juego, llegando al descanso con una ventaja clara, aunque todavía abierta (33‑22).
Tras el paso por vestuarios llegó el tramo decisivo del encuentro. Valencia Basket salió con una versión mucho más contundente, elevó el nivel defensivo y dejó sin respuesta al conjunto catalán. El parcial fue creciendo con rapidez, hasta alcanzar cifras que reflejaban la superioridad local. Cadí La Seu apenas encontró opciones de anotación y el marcador se disparó al término del tercer cuarto, con una renta cercana a los treinta puntos.
El último periodo sirvió para confirmar la tendencia del partido. A pesar de que el ritmo anotador bajó en algunos momentos, Valencia Basket siguió controlando el juego y no permitió que el rival se acercara en el marcador. El paso de los minutos fue consolidando una victoria amplia, cimentada en el trabajo colectivo y en la constancia defensiva.
El 77‑44 final permite a Valencia Basket encadenar su tercera victoria consecutiva y situar el balance en 18‑5 en la clasificación de la LF Endesa, reforzando las buenas sensaciones del equipo en este tramo de la temporada y confirmando que la solidez defensiva sigue siendo una de sus principales señas de identidad.
Globalon Insight
Hay partidos que se ganan sin necesidad de brillo ofensivo. Valencia Basket entendió que el camino pasaba por cerrar espacios, imponer ritmo y desgastar al rival desde la defensa.
Cuando eso ocurre, el marcador acaba llegando casi por inercia.




