Alicante quiere que la Copa del Rey de Balonmano 2026 sea mucho más que una sucesión de partidos. La ciudad se prepara para vivir durante el primer fin de semana de junio una auténtica fiesta del balonmano con actividades paralelas, música en directo, videojuegos, zonas infantiles y una gran ‘fan zone’ que promete convertirse en uno de los puntos más animados del torneo.
El epicentro de ese ambiente estará junto al Centro de Tecnificación Pedro Ferrándiz, donde desde el viernes 5 hasta el domingo 7 de junio se instalará un espacio pensado para que aficionados, familias y curiosos puedan disfrutar del evento aunque no estén dentro del pabellón.
La organización dividirá la ‘fan zone’ en dos ambientes muy distintos. Por un lado habrá una zona familiar e infantil con mini pistas de balonmano, juegos de habilidad, camas elásticas y competiciones de videojuegos vinculadas al deporte. Por otro, un área más enfocada al público adulto con puestos de comida, bebidas, zonas de descanso y sesiones de DJ para convertir cada jornada en una experiencia más cercana a un festival deportivo que a una simple competición.
La apuesta busca seguir la tendencia de los grandes eventos europeos, donde el espectáculo ya no se limita únicamente a lo que ocurre sobre la pista. El objetivo es claro: que Alicante respire balonmano durante todo el fin de semana.
Además de la competición profesional, la ciudad también reunirá a técnicos de toda España con la celebración del Congreso Nacional de Entrenadores de Deporte Base. El evento formativo tendrá lugar dentro del propio Centro de Tecnificación y contará con algunas de las figuras más reconocidas del balonmano nacional.
Entre los ponentes aparecen nombres como Joaquín Rocamora, actual seleccionador femenino absoluto, Manuel Laguna o Jordi Rosell, que analizarán nuevas metodologías de entrenamiento, formación de cantera y desarrollo de jugadores jóvenes. El congreso se podrá seguir tanto de forma presencial como online.
En lo puramente deportivo, la Copa del Rey arrancará con un cartel potente desde el primer día. El Barça abrirá el torneo frente al Recoletas Atlético Valladolid, mientras que el EÓN Horneo Alicante cerrará la jornada enfrentándose al Bada Huesca en un partido que puede disparar la ilusión del balonmano alicantino.
El equipo local afronta la competición con un incentivo enorme: si consigue alcanzar la final y medirse al Barça, aseguraría plaza europea para la próxima temporada en la EHF European League, un premio histórico para el club.
Paralelamente, las futuras generaciones también tendrán su espacio con la Mini Copa Cadete, que reunirá en el pabellón Pitíu Rochel a las canteras de varios de los mejores equipos del país. Más de una promesa del balonmano nacional aprovechará este escaparate para dejarse ver ante técnicos y aficionados.
Durante tres días, Alicante mezclará deporte de élite, cantera, formación y ocio en un formato que busca enganchar tanto al aficionado habitual como al público más joven. Porque la Copa del Rey no solo quiere decidir un campeón: también quiere convertirse en uno de los grandes eventos deportivos y sociales del año en la ciudad.




