
El CD Eldense sigue liderando la clasificación, pero el empate sumado ante el Sevilla Atlético ha cambiado de forma sustancial el escenario del ascenso. El punto obtenido ante el colista mantiene al conjunto azulgrana en lo más alto, pero elimina prácticamente cualquier margen de error y convierte el próximo partido en casa en una auténtica frontera competitiva.
Hasta ahora, el Eldense podía permitirse gestionar la recta final con cierto colchón. Ese tiempo ha pasado. Tras el empate en Sevilla, la ecuación es mucho más directa y exigente: solo una victoria ante el Atlético Madrileño garantiza al Eldense seguir dependiendo de sí mismo para lograr el ascenso directo.
Cualquier otro resultado abre un escenario incómodo. Un empate en el Nuevo Pepico Amat, unido a una victoria del Sabadell, situaría al conjunto catalán por delante en la clasificación y obligaría al Eldense a ganar en la última jornada y, además, a esperar un tropiezo ajeno. La ventaja en los enfrentamientos directos dejaría de servir, porque ya no habría igualdad de puntos. Eso sí, el Sabadell debería de hacer sus deberes en casa ante un Antequera sin pretensiones, si no, el cuento sería otro.
El escenario es todavía más delicado en caso de derrota. Perder en casa ante el Atlético Madrileño, que le superaría, combinado con un triunfo del Sabadell, sacaría al Eldense del liderato y lo relegaría incluso a la tercera posición, dejando el ascenso directo completamente fuera de su control.
Ese es el contexto real con el que se llega al partido ante el filial rojiblanco. Ya no basta con no fallar. Ahora es imprescindible ganar. El Atlético Madrileño no solo es un rival directo, sino el equipo que puede provocar un vuelco definitivo en la clasificación con una sola noche inspirada en Elda.
Mientras tanto, el Sabadell observa desde la distancia corta. Su tropiezo de jornadas anteriores le había restado presión sobre el líder, pero el empate del Eldense en Sevilla vuelve a abrirle la puerta. Cualquier resultado que no sea una victoria azulgrana en el Pepico le devuelve opciones reales de asalto al primer puesto.
El ascenso, por tanto, ya no se gestiona. Se juega. El empate ante el colista ha dejado claro que no hay margen para especular y que la recta final empieza ahora, sin red y sin cálculos a medio plazo.
El Nuevo Pepico Amat acogerá algo más que un partido importante. Acogerá el punto exacto en el que el Eldense puede recuperar el control total de su destino… o verse obligado a mirar de reojo lo que ocurra en otros campos.
Globalon Insight
El empate en Sevilla no fue una derrota, pero sí una advertencia. A partir de ahora, el Eldense ya no compite contra el calendario, sino contra la urgencia.
Cuando eso ocurre, solo hay una respuesta posible: ganar o esperar.




