
El Mecalia Atlético Guardés escribió una de las páginas más importantes del balonmano femenino español al proclamarse campeón de la EHF European Cup tras imponerse al MSK IUVENTA Michalovce por 29-24 en A Sangriña. Un triunfo que, unido al 20-24 conseguido en la ida en Eslovaquia, le otorga el título con un global contundente de 53-44 y confirma el paso adelante de un proyecto que ya forma parte de la historia continental.
El partido de vuelta, lejos de ser un trámite, exigió personalidad y solidez desde el inicio. El Guardés supo interpretar el contexto de la eliminatoria, salió concentrado en defensa y encontró en Amadine Balzinc un sostén imprescindible en los primeros minutos. La portera francesa mantuvo con vida al equipo en un arranque algo impreciso en ataque, donde costó encontrar fluidez ante el planteamiento físico del conjunto eslovaco.
El Michalovce intentó imponer su ritmo con ataques largos y un juego exterior efectivo, llegando incluso a ponerse por delante en la primera mitad. Fue en ese momento cuando el Guardés mostró su mayor virtud en esta final: la capacidad de respuesta. La dirección de Cecilia Cacheda y el protagonismo ofensivo de Blazka Hauptman y María Sancha permitieron al equipo gallego reorganizarse y cambiar el pulso del partido.
El punto de inflexión llegó con un parcial que rompió el encuentro antes del descanso. La aparición de Ania Ramos, decisiva en ambos lados de la pista, impulsó a las locales hacia una ventaja que ya no abandonarían. Su actuación, reconocida como la mejor de la final, reflejó el nivel competitivo de un equipo que ha sabido crecer en cada fase de la eliminatoria.
Tras el paso por vestuarios, el Guardés dio un golpe definitivo. La segunda mitad fue prácticamente perfecta en lo colectivo. La defensa cerró espacios, el equipo corrió bien las transiciones y jugadoras como Jazmín Mendoza o María Palomo castigaron cada error rival. La ventaja llegó a ampliarse hasta los diez goles, una diferencia que dejó la final vista para sentencia mucho antes de los minutos finales.
El Michalovce intentó reaccionar en el tramo final, recortando diferencias mediante acciones individuales, pero el Guardés mantuvo siempre el control del partido. Supo gestionar los tiempos, evitar riesgos innecesarios y sostener el resultado con madurez competitiva hasta el pitido final.
La celebración en A Sangriña fue la consecuencia lógica de una eliminatoria muy completa. El Guardés no solo ganó, dominó los momentos clave tanto en la ida como en la vuelta, mostrando una regularidad que explica el resultado global. Es un título que no responde a un partido puntual, sino a un trabajo estructural que ha alcanzado su punto más alto en esta competición.
Este éxito supone un salto histórico para la entidad gallega, que conquista su primer título europeo y se suma a los proyectos del balonmano femenino español capaces de competir y ganar a nivel continental.
Globalon Insight
El triunfo del Guardés es mucho más que una final bien resuelta: es la consolidación de un modelo competitivo. La clave no ha sido solo el talento individual, sino la capacidad para gestionar dos partidos de máximo nivel con coherencia táctica y estabilidad emocional. El equipo ha sabido sufrir cuando el partido lo exigía y ha sido contundente en los momentos de superioridad. Esa combinación es la que diferencia a los equipos que compiten de los que terminan ganando. Este título no es una sorpresa, es la consecuencia de un crecimiento sostenido que ya sitúa al Guardés en el mapa europeo con pleno derecho.
Ficha técnica
Resultado: Mecalia Atlético Guardés 29 – 24 MSK IUVENTA Michalovce
Global: 53-44
Mecalia Atlético Guardés (29):
Amadine Balzinc, Sabina Mínguez (porteras); Blazka Hauptman (4), María Sancha González (4), África Sempere (3), Lorena Téllez (3), Cecilia Cacheda (3), María Palomo (3), Ania Ramos (3), Elena Martínez (2), Jazmín Mendoza (1), Rosane Serrano (1), Nerea Gil (1), Ariana Portillo (1), Cristina Cifuentes, Carmen Castro
MSK IUVENTA Michalovce (24):
Iryna Yablonska, Barbora Jakubíková, Andrea Brajovic (porteras); Aline Bieger (6), Martina Popovcová (5), Dorota Bacenkova (4), Emma Lukácová (4), Juliana Costa (3), Barbora Sabovová (2), Karina Soskyda, Emilia Kowalik, Iryna Kompaniiets, Tamara Geffertová
Árbitros: Nichlas Nygaard y Jonas Primdahl (Dinamarca)
Parciales: 14-8 al descanso / 29-24 final
Incidencias: Partido de vuelta de la final de la EHF European Cup disputado en A Sangriña (A Guarda)




