El Valencia Basket continúa perfilando la plantilla con la que defenderá el título de la Liga Endesa y afrontará su regreso a la Euroliga. Tras varias semanas de movimientos, el club taronja considera prácticamente cerrado el capítulo de salidas previstas, una operación que ha supuesto una importante inyección económica cercana a los cinco millones de euros gracias al cobro de diferentes cláusulas de rescisión. Según fuentes cercanas a las operaciones consultadas por EFE, esa cantidad permitirá afrontar con mayor margen la reconstrucción de una plantilla que ha sufrido una profunda transformación respecto a la que levantó el campeonato liguero el pasado junio.
La salida más esperada era la de Jean Montero. El dominicano ya dejó entrever durante las celebraciones del título en el Roig Arena que su etapa en Valencia estaba llegando a su fin, y finalmente acabó incorporándose al Olympiacos tras abonarse la cláusula correspondiente. Su marcha supone la pérdida de uno de los jugadores más determinantes de la temporada y una referencia ofensiva del conjunto valenciano.
A su lado, otra de las despedidas asumidas desde hacía tiempo por la entidad era la de Brancou Badio. El escolta senegalés tampoco logró alcanzar un acuerdo para prolongar su vinculación y este jueves fue anunciado oficialmente por el Panathinaikos, donde ha firmado hasta 2029. La salida de Badio pone fin a una etapa marcada por su crecimiento competitivo y por su aportación en la conquista del último título liguero.
El verano también ha traído cambios significativos fuera de la pista. Pedro Martínez, uno de los grandes artífices del éxito deportivo valenciano, acabó aceptando la propuesta del Real Madrid tras el pago de la cláusula correspondiente. Una situación similar se produjo con Jaime Pradilla, otra de las piezas importantes del equipo campeón, que siguió el mismo camino de salida mediante el abono de su cláusula de rescisión.
Tampoco resultó una sorpresa la marcha de Sergio De Larrea. Después de ser elegido en la primera ronda del Draft de la NBA, el club era consciente de que las opciones de retener al joven talento eran mínimas y su salida terminó concretándose la pasada semana, culminando así una progresión que le ha llevado directamente al baloncesto estadounidense.
Junto a estas operaciones, el Valencia Basket ha confirmado durante los últimos días otras bajas importantes. Braxton Key ha abandonado la disciplina taronja tras finalizar su contrato y rechazar la propuesta de renovación presentada por el club, inclinándose por una oferta del Fenerbahce. A ello se unen las salidas de Darius Thompson, Xabi López-Arostegui e Isaac Nogués, movimientos que en algunos casos respondieron a decisiones impulsadas por la propia entidad o consensuadas entre ambas partes.
Con ocho salidas entre los dieciséis jugadores que integraban la plantilla al término de la campaña, el Valencia afronta uno de los veranos más intensos de los últimos años. La única situación que permanece pendiente es la de Matt Costello. El interior ha finalizado su vinculación contractual, no figura en la lista de jugadores sujetos al derecho de tanteo, pero tampoco ha recibido una despedida oficial por parte del club, por lo que su futuro continúa abierto.
Mientras tanto, la dirección deportiva ha comenzado a reconstruir el proyecto. La continuidad de Kameron Taylor proporciona estabilidad a una plantilla que ya ha incorporado al argentino Gonzalo Corbalán, al internacional estadounidense TJ Shorts y a Dylan Osetkowski. Además, el club ha apostado por la promoción interna de Xavi Albert para ocupar el banquillo dejado por Pedro Martínez.
Actualmente, el Valencia Basket cuenta con once jugadores en plantilla, por lo que, salvo nuevas salidas inesperadas, todavía tendrá que incorporar al menos tres jugadores más para completar el grupo que competirá la próxima temporada. La entidad dispone ahora de recursos económicos adicionales gracias a los ingresos obtenidos por las cláusulas, pero también afronta el reto de sustituir a varios de los protagonistas principales del título liguero.
Globalon Insight
Más allá de los cinco millones ingresados, la verdadera cuestión para el Valencia Basket no está en el balance económico sino en su capacidad para reconstruir un vestuario ganador. La salida simultánea de jugadores como Jean Montero, Brancou Badio, Jaime Pradilla o Sergio De Larrea supone la pérdida de talento, liderazgo y parte de la identidad competitiva que llevó al equipo a conquistar la ACB. Sin embargo, el club también ha demostrado en los últimos años una notable habilidad para reinventarse. El reto para Xavi Albert será integrar rápidamente a los nuevos fichajes y construir una nueva jerarquía dentro de un grupo que volverá a medirse a la élite continental en la Euroliga. Si logra encontrar ese equilibrio, el Valencia puede convertir un verano de cambios en la primera piedra de un nuevo ciclo competitivo.




