
El salto del aula al trabajo ya no es una promesa lejana. Alicante ha puesto en marcha su primera Escuela Taller dirigida a jóvenes desempleados, un programa que combina formación y empleo real durante doce meses. Bajo el nombre de ‘Impulsajoven’, la iniciativa está impulsada por Impulsalicante y marca un nuevo enfoque en la inserción laboral juvenil: aprender cobrando desde el primer día.
Un total de 30 participantes, de entre 16 y 30 años, ya forman parte de este proyecto que se desarrollará hasta febrero de 2027. Divididos en tres grupos, se especializan en jardinería y viveros, albañilería y pintura, y operaciones básicas de cocina, sectores con una clara demanda en el mercado laboral actual.
Formación con nómina: así funciona el modelo
El programa tiene una duración de 1.920 horas, combinando teoría y práctica. Durante los primeros tres meses, los alumnos reciben formación becada en centros municipales. A partir del cuarto mes, pasan a ser contratados, integrándose en equipos de trabajo reales.
Esta fórmula permite adquirir experiencia profesional mientras se completa la formación, un factor clave para mejorar la empleabilidad. Además, el itinerario está orientado a la obtención de certificados profesionales completos, lo que refuerza el valor del aprendizaje.
La iniciativa cuenta con financiación de Labora, que aporta más de 740.000 euros para su desarrollo.
Aprender trabajando… y mejorando la ciudad
Más allá del impacto individual, el programa tiene una clara repercusión social. Los participantes aplican sus conocimientos en actuaciones reales repartidas por toda la ciudad.
En el área de construcción y pintura, los trabajos incluyen mejoras en instalaciones municipales, centros educativos, espacios públicos y edificios como la plaza de toros o centros sociales. En jardinería, las actuaciones se centran en el acondicionamiento de zonas verdes y espacios formativos como viveros y centros de empleo.
Por su parte, el grupo de cocina colabora en centros con servicio de comedor, apoyando a equipos profesionales en escuelas infantiles y colegios públicos.
Oficios que vuelven a ser clave
El enfoque del programa apunta directamente a sectores donde la demanda de mano de obra cualificada sigue creciendo. Construcción, mantenimiento urbano, jardinería o restauración son ámbitos donde la formación práctica marca la diferencia a la hora de encontrar empleo.
Este tipo de iniciativas buscan romper una barrera habitual: la falta de experiencia. Aquí, los alumnos no solo aprenden, sino que trabajan desde el inicio, generando un perfil más competitivo.
Mirando al futuro
El Ayuntamiento ya ha solicitado una nueva edición para 2027, con un proyecto aún mayor, lo que indica la intención de consolidar este modelo formativo a largo plazo.
En un contexto donde el acceso al primer empleo sigue siendo uno de los grandes retos para los jóvenes, propuestas como esta cambian las reglas del juego: menos teoría desconectada y más experiencia real.
Porque hoy, en Alicante, formarse ya no es esperar. Es empezar a trabajar.




