Hay trayectorias que comienzan rodeadas de focos y otras que necesitan años de campos modestos, cesiones, cambios de equipo y oportunidades conquistadas a base de insistencia. La de Jesús de Miguel perteneció a las segundas.
El delantero falleció después de la grave acción sufrida durante el encuentro entre el CD Tenerife y el FC Andorra, dejando tras de sí una historia deportiva construida desde abajo hasta alcanzar aquello por lo que había trabajado durante buena parte de su vida: competir en el fútbol profesional.
Su camino no tuvo atajos.
Pasó por las categorías inferiores del Leganés, recorrió diferentes clubes madrileños, compitió en Tercera División, Segunda B y Primera Federación, disputó promociones, vivió ascensos y descendió peldaños cuando fue necesario para volver a subir posteriormente.
Hasta que llegó el momento que llevaba años persiguiendo.
Con el CD Castellón consiguió el ascenso a Segunda División y pudo estrenarse en el fútbol profesional a los 28 años.
Los primeros pasos de una carrera construida desde abajo
Jesús de Miguel comenzó a hacerse futbolista en la estructura del CD Leganés, pasando por su Juvenil A y posteriormente por el filial.
Su recorrido continuó en el fútbol madrileño antes de encontrar una oportunidad importante en la temporada 2017/18. Con 21 años disputó 35 encuentros entre la competición regular y la promoción de ascenso, anotando nueve goles.
Ese rendimiento le permitió continuar avanzando.
La siguiente campaña debutó como titular en Segunda B con el Fuenlabrada frente al Coruxo. Después de tres apariciones salió cedido al Unión Adarve, donde añadió otros dos encuentros en la categoría.
Su carrera todavía necesitaba encontrar un lugar donde recuperar continuidad.
Lo encontró en Navalcarnero.
Navalcarnero le devuelve los goles
El CDA Navalcarnero permitió que el delantero volviera a instalarse en una dinámica de protagonismo.
De Miguel terminó aquella etapa con 11 goles en 27 encuentros y volvió a experimentar la presión de una promoción de ascenso a Segunda B. En la final frente al Alcorcón B también consiguió marcar.
La temporada 2020/21 aportó otra considerable cantidad de minutos y terminó despertando el interés de Unionistas de Salamanca.
Era otro paso adelante.
Llegaba la oportunidad de competir en el nivel que actualmente conocemos como Primera Federación.
Unionistas cambia la dimensión de su carrera
Su primera etapa en Salamanca necesitó paciencia.
De Miguel no consiguió inicialmente asentarse como indiscutible, pero todo empezó a cambiar a partir del 26 de enero de 2022.
Frente a un rival que conocía perfectamente, el Internacional de Madrid, firmó un gol y una asistencia en una victoria por 2-0.
Desde aquella jornada prácticamente dejó de salir del once.
La temporada terminó convirtiéndose en una de las más importantes de su carrera hasta entonces: 38 partidos entre Liga y Copa, 12 goles y cuatro asistencias.
Había conseguido demostrar que podía rendir con continuidad en Primera Federación.
Después de otra campaña con menor presencia en Unionistas apareció una nueva oportunidad.
Castellón.
Castellón y el ascenso que tanto había perseguido
Su primera temporada con el conjunto castellonense volvió a situarle ante una promoción.
De Miguel marcó en la semifinal frente al Deportivo de La Coruña y también consiguió hacerlo en la final contra el Alcorcón.
El ascenso se escapó.
Pero su historia con Castellón todavía no había terminado.
La temporada 2023/24 cambió definitivamente su carrera.
El delantero firmó 16 goles y cinco asistencias en Liga y se convirtió en una pieza importante de un equipo que terminó campeón del Grupo 2 de Primera Federación.
Esta vez no hubo decepción.
El Castellón ascendió directamente a Segunda División y Jesús de Miguel alcanzó, a los 28 años, el fútbol profesional por el que llevaba años trabajando.
No llegó mediante un salto repentino.
Había pasado por todas las estaciones anteriores.
El estreno entre los profesionales
Su primera temporada en LaLiga Hypermotion terminó con 34 partidos, tres goles y tres asistencias.
Con el avance del curso fue perdiendo protagonismo, pero aquella campaña ya representaba la culminación de un recorrido muy largo.
El jugador que había tenido que buscar oportunidades en categorías modestas podía decir que había competido finalmente en el fútbol profesional.
Después llegaría otro desafío.
El CD Tenerife llamó a su puerta con un proyecto que perseguía recuperar la categoría de plata tras el descenso.
Y De Miguel volvió a responder.
Tenerife descubre rápidamente sus goles
Su adaptación al conjunto tinerfeño fue extraordinaria.
Durante los seis primeros partidos consiguió siete goles y tres asistencias, transformándose rápidamente en uno de los delanteros más determinantes de la categoría.
Su conexión ofensiva con Enric Gallego impulsó a un Tenerife que terminó construyendo una temporada histórica.
De Miguel aportó finalmente 11 goles durante una campaña que terminó con el regreso del club a Segunda División.
Era también su segundo ascenso y una nueva oportunidad de competir en la categoría profesional que tanto le había costado alcanzar.
A los 30 años volvía a Segunda.
Globalon Insight
Resulta difícil escribir sobre una trayectoria deportiva cuando el fútbol deja repentinamente de ser lo importante.
Pero precisamente por eso merece la pena detenerse en el camino de Jesús de Miguel.
No fue una carrera fabricada desde una gran academia hacia un debut inmediato bajo los focos.
Fue justo lo contrario.
Juveniles, filiales, Tercera División, Segunda B, cesiones, Navalcarnero, Unionistas, promociones perdidas, Castellón, un ascenso esperado durante años y finalmente el fútbol profesional.
Cuando una oportunidad desaparecía, buscaba otra.
Cuando tocaba bajar una categoría para volver a jugar, lo hacía.
Cuando el ascenso no llegó a la primera, volvió a intentarlo.
Y cuando finalmente apareció, contribuyó con 16 goles y cinco asistencias a conseguirlo.
Después volvió a empezar en Tenerife y volvió a marcar.
Quizá ahí resida la mejor forma de recordar deportivamente a Jesús de Miguel.
No únicamente por dónde terminó jugando, sino por todo lo que tuvo que recorrer para llegar hasta allí.
El fútbol profesional fue finalmente su destino.
El esfuerzo para alcanzarlo fue su verdadera historia.




