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a 12ª etapa del Giro de Italia 2026, de Imperia a Novi Ligure (175 km), prometía ser un día para los sprinters, con dos cotas suaves pero insistentes. Sin embargo, el ciclismo nos sorprendió con una jornada épica.
Desde el inicio, el pelotón fue un hervidero. Movistar y el INEOS impusieron un ritmo frenético en el Colle Giovo y el Bric Berton, descolgando a velocistas como Milan, Magnier y Groenewegen. Solo unos cuarenta corredores llegaron al grupo delantero.
Con más de cincuenta kilómetros por delante, el jove
n belga Alec Segaert (Bahrain Victorious) lanzó un ataque en solitario. A pesar de los intentos de Toon Aerts y Guillermo Thomas Silva, Segaert mantuvo su ventaja, cruzando la meta en Novi Ligure con los brazos al cielo, logrando su primera victoria en una grande.
El líder Afonso Eulálio (Bahrain Victorious) defendió la maglia rosa con solvencia, incluso ganando segundos en los esprints intermedios. Aunque Jonas Vingegaard sigue a 27 segundos, Eulálio demostró serenidad y confianza, consciente de la importancia de cada detalle de cara a las próximas montañas.
Esta etapa ha sido un aviso .los velocistas no tendrán un paseo plácido. El Giro nos recuerda que gana el que mejor lee la carrera y se atreve a jugársela.
La imagen de Segaert volando solo hacia la meta, con el sol en la Liguria y el pelotón persiguiéndole en vano, es un recordatorio de por qué este deporte nos apasiona. Duele, emociona y nos regala historias inolvidables.
Ha sido un placer narrarles esta batalla. Si han disfrutado, les espero cada día en la página y en mis crónicas personales. La carretera no descansa, y nosotros tampoco.





