
Valencia Basket se quedó a un paso de una victoria grande en un partido áspero, físico y con ritmo intermitente, de esos que obligan a vivir cada ataque como si fuera el último. En la jornada 32 de la EuroLeague, el equipo de Pedro Martínez llevó la iniciativa durante muchos tramos y llegó a mandar con ventaja corta en el último cuarto, pero el desenlace se le escapó en un cierre de cara o cruz que cayó del lado visitante. El FC Barcelona se llevó el triunfo por 62-66 tras ajustar mejor los minutos decisivos y castigar dos pérdidas locales, con Will Clyburn como ejecutor final y Joel Parra como factor total en ambos aros.
La tarde tenía un contexto especial. El partido se jugó en pleno 19 de marzo, día señalado en València por la festividad y por la atmósfera fallera, con un Roig Arena lleno hasta el punto de reunir 13.558 espectadores, una cifra que ayuda a entender el clima emocional con el que se vivió el choque.
El guion se escribió desde el principio con defensas agresivas y ataques muy trabajados. Valencia trató de imprimir su identidad, pero el Barça logró incomodar esa idea durante buena parte del encuentro, especialmente en un tramo que cambió el pulso del primer tiempo. Tras un inicio de intercambios, los azulgrana enlazaron un parcial de 0-13 entre el cierre del primer cuarto y el arranque del segundo, una secuencia que abrió una brecha peligrosa y obligó a los taronja a remar desde atrás.
Aun así, el Valencia no se descompuso. El partido fue creciendo hacia la igualdad a partir del trabajo defensivo y de la paciencia para encontrar tiros mejores. La remontada se fue construyendo con pequeñas victorias en cada posesión, hasta alcanzar el descanso con el marcador casi pegado, 33-35, en un escenario en el que cada acierto valía doble por el nivel de contacto y por lo poco que se concedía en ambos lados.
La segunda mitad mantuvo el mismo tono: ventajas mínimas, alternancias y una sensación constante de que todo se iba a decidir al final. Valencia llegó a recuperar el mando y fue capaz de entrar al último cuarto con opciones reales, apoyado en el juego interior y en el esfuerzo colectivo para sostener un partido que no le estaba permitiendo correr ni encontrar continuidad desde el triple. Barcelona, por su parte, se mantuvo a flote tirando de talento individual y de segundas oportunidades cerca del aro, esperando su momento.
Ese momento llegó cuando el encuentro entró en su recta definitiva. Valencia alcanzó un 60-55 con menos de tres minutos por jugar, pero el Barça activó el modo supervivencia. Jan Vesely clavó un triple que comprimió el marcador y dio aire a los suyos; Joel Parra firmó una acción de costa a costa para ponerlo en un punto, y, en la jugada clave, el propio Parra capturó un rebote ofensivo que mantuvo viva la posesión para que Clyburn encontrara el triple que volteó el partido. A partir de ahí, un robo de Parra y el cierre desde la línea completaron el golpe final.
La fotografía estadística explica por qué el choque se hizo tan cuesta arriba para el Valencia, incluso en los minutos en los que dominó. El equipo local se quedó en una anotación muy por debajo de sus registros habituales y firmó marcas bajas en apartados clave: seis triples anotados y catorce asistencias, ambas cifras señaladas como mínimo de la temporada para los taronja en EuroLeague en esta campaña. Aun así, Valencia estuvo ahí hasta el último minuto, con Neal Sako como máximo anotador local (12) y Jean Montero aportando 11, mientras que en el Barça sobresalió Parra con 14 puntos y 9 rebotes, acompañado por Clyburn (13) y Vesely (11).
En la lectura posterior, Pedro Martínez apuntó precisamente a esa doble dimensión de la derrota: por un lado, el desenlace, donde un rebote clave y un triple encajado tras pérdidas en el tramo final inclinaron la balanza; por otro, el desarrollo general del partido, con el equipo fuera de su ritmo habitual, menos asistencias que el rival y demasiados ataques jugados en estático. Esa mezcla explica que, aun llevando el partido a su terreno competitivo, el premio se escapara en el último suspiro.
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Este tipo de partidos dejan una enseñanza nítida: en EuroLeague no basta con llegar vivo al final, hay que llegar con claridad. Valencia encontró la forma de discutirle el duelo al Barça y lo tuvo en la mano con cinco arriba en el último tramo, pero el cierre se decidió en acciones muy concretas, de las que se recuerdan a final de temporada cuando la clasificación se aprieta. Para el Barça, ganar así, fuera de casa y tras semanas difíciles, tiene valor doble: no solo corta una dinámica negativa, también refuerza su confianza en finales igualados.
FICHA TÉCNICA
EuroLeague 2025-26 | Temporada regular | Jornada 32
Partido: Valencia Basket – FC Barcelona
Pabellón: Roig Arena (València)
Asistencia: 13.558 espectadores
Resultado por cuartos: 15-18 / 18-17 / 19-18 / 10-13
Valencia Basket (62): Badio (0), Puerto (8), Reuvers (3), Pradilla (8), De Larrea (0), Key (5), Montero (11), Moore (8), Sako (12), Thompson (7), Costello (0), Sima (0).
FC Barcelona (66): Punter (3), Marcos (6), Cale (3), Norris (4), Vesely (11), Brizuela (7), Satoransky (3), Hernangómez (2), Fall (0), Clyburn (13), Kusturica (0), Parra (14).
Árbitros: Ilija Belosevic, Mehdi Difallah, Saso Petek.
Datos colectivos destacados: Valencia 6/27 en triples y 14 asistencias (mínimos de temporada señalados en la crónica oficial).




