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::Baloncesto – El HLA Alicante vive al filo del abismo… y salva el play‑off por un punto

Zamora ganó 83‑76 y llegó a poner la eliminatoria por encima del +8 que dejaba fuera al Lucentum, pero el equipo alicantino resistió el cierre

 

El HLA Alicante cayó en el Ángel Nieto por 83‑76, pero salió con vida y con billete para el play‑off en una noche diseñada para romper a cualquiera: presión ambiental, partido largo, parciales que cambiaban el ánimo del pabellón y una calculadora que marcaba el límite de forma despiadada. La frontera era conocida desde antes del salto inicial: el Lucentum defendía un +8 del 94‑86 de la primera vuelta y, por encima de esa diferencia, el escenario se volvía letal.

El partido empezó con el guion que más temía Alicante. Zamora salió como si el encuentro durara cinco minutos, apretó en defensa, corrió y castigó cada duda visitante. El HLA, en cambio, apareció atenazado, con tiros forzados y poco control del rebote, y eso se tradujo rápido en el marcador. El 24‑14 del primer cuarto ya colocaba a los alicantinos en el territorio que no podían habitar: una desventaja de diez puntos, es decir, dos por encima del umbral que les dejaba fuera.

La primera mitad mantuvo esa sensación de persecución. Zamora manejó ventajas cómodas y el HLA sobrevivía más por la memoria del +8 que por lo que estaba produciendo sobre la pista. El descanso llegó con 43‑32, otra vez por encima de la línea roja, con el equipo de Rubén Perelló obligado a encontrar un cambio emocional además de táctico: no se trataba solo de ganar el partido, sino de bajar la diferencia por debajo de esos ocho puntos antes de que el encuentro se escapara definitivamente.

Tras el entretiempo hubo un amago de resurrección alicantina. El HLA tuvo un tramo de lucidez que le permitió acercarse, pero el partido volvió a girar como una puerta pesada cuando parecía abrirse. Zamora metió un parcial fuerte y el choque entró en el punto exacto que convertía el pabellón en una olla a presión. El final del tercer cuarto, 69‑55, fue el momento de mayor peligro para Alicante: catorce abajo, seis por encima de la frontera, con el billete de play‑off aparentemente en la mano del equipo local.

Y ahí apareció lo que define a los equipos que sobreviven en finales de temporada: la capacidad de jugar sin belleza, pero con sentido. El HLA empezó a morder desde la defensa, a elegir mejor los tiros y, sobre todo, a disputar cada posesión como si fuera la última de una serie. El marcador ya no era una anécdota, era el partido. Zamora seguía ganando, pero Alicante necesitaba que la derrota dejara de ser una condena.

El último cuarto fue una pelea de nervios. Zamora intentó sostener la ventaja, pero el HLA fue recortando con pequeñas victorias: una parada al contraataque, un rebote defensivo clave, un ataque largo que terminaba con tiro liberado. En ese tramo, el Lucentum encontró puntos y energía en sus referentes del día, y consiguió reducir la distancia hasta colocarse en el filo exacto del precipicio. Cuando el partido entró en el minuto y medio final, Alicante ya había conseguido algo enorme: convertir la remontada local en un triunfo insuficiente.

La escena que resume la noche llegó cuando el HLA logró ponerse a ocho, justo la renta que necesitaba para sobrevivir, y obligó a Zamora a jugar la última posesión con el pabellón conteniendo el aliento. No entró la acción decisiva y el 83‑76 confirmó lo esencial: el HLA perdió el partido, pero ganó la batalla del margen, quedándose a un punto de una eliminación que durante muchos minutos fue real.

En términos fríos, la matemática dice que el Lucentum defendía un +8 y terminó cediendo por 7. En términos deportivos, la lectura es más potente: el HLA estuvo fuera del play‑off en varios tramos del encuentro y, aun así, supo regresar a la línea de flotación cuando el escenario se había vuelto irrespirable. En el baloncesto de mayo, eso también es competir.

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Hay derrotas que te expulsan y derrotas que te enseñan a sobrevivir. El HLA Alicante jugó demasiado tiempo con fuego, llegó a caer por encima del umbral que lo dejaba fuera, pero entendió a tiempo que su partido era el del margen. En el Ángel Nieto no ganó el marcador; ganó el derecho a seguir.

Ficha técnica

Caja Rural CB Zamora (24 + 19 + 26 + 14): Roberts (21), Rogers (13), Round (0), Prepelic (3), Peris (8), Martínez (12), Kristensen (4), Naspler (2), Van Zegeren (4), Thrastarson (13), Paukstè (0) y Hernández (0).

HLA Alicante (14 + 18 + 23 + 21): Bone (3), Joseph (13), Mendikote (4), Hollanders (9), Mwema (0), Polanco (4), Coulibaly (0), Larsen (9), Tamba (0), Jordà (19), Deng Geu (15) y Mike Torres (0)

Marcador por cuartos: 24-14/43-32/69-55/83-76.

Árbitros: Germán Morales, Héctor Báez y Cristina Adán.

Pabellón: Ángel Nieto ante un público de 2050 personas.

Fotografías: Caja Rural CB Zamora y HLA Alicante 

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