
El Hércules B y el FC Jove Español firmaron un empate sin goles en la jornada 23 del Grupo 6 de Tercera Federación, en un encuentro disputado el sábado por la tarde en la Ciudad Deportiva Antonio Valls que respondió al guion esperado entre dos equipos con necesidades distintas, pero urgencias compartidas.
El reparto de puntos mantiene al filial blanquiazul en la zona media de la tabla, donde viene alternando victorias, empates y derrotas con una notable irregularidad, mientras que el conjunto sanvicentero, situado en la parte baja, suma un punto que cobra valor por el contexto y por las sensaciones defensivas recuperadas tras varias jornadas complicadas.
El partido comenzó con un Hércules B más protagonista, especialmente en la primera mitad. Los de Roberto Campillo asumieron la iniciativa y trataron de imponer ritmo desde la presión tras pérdida, una de las señas del equipo como local. No en vano, el filial había llegado a esta jornada habiendo empatado o ganado más de la mitad de sus partidos en casa, y mostrando cierta solidez cuando lograba controlar el tempo del encuentro.
El Jove Español, consciente de sus dificultades como visitante —solo una victoria fuera de casa en toda la temporada y numerosas derrotas por la mínima— apostó por un planteamiento prudente, buscando minimizar riesgos y sostenerse desde el orden defensivo. La primera ocasión clara fue, de hecho, para los sanvicenteros, aunque sin continuidad posterior.
Con el paso de los minutos, el Hércules B acumuló llegadas, pero volvió a evidenciar uno de sus grandes problemas como local: la falta de acierto en los metros finales. El equipo ha marcado en poco más de la mitad de sus partidos en casa y, cuando no consigue adelantarse, le cuesta traducir el dominio en goles. Aun así, el filial fue superior antes del descanso, con varias acciones claras que no encontraron portería.
La segunda parte derivó hacia un escenario más físico y trabado. El encuentro se llenó de interrupciones, faltas y decisiones arbitrales discutidas que terminaron por tensar el ambiente. El Jove Español defendió con disciplina, sabiendo que mantener la portería a cero era un paso importante para reconstruir confianza tras haber encajado goles en la mayoría de sus desplazamientos esta temporada.

El momento clave llegó en el tramo final, cuando el Hércules B dispuso de un penalti a favor que pudo haber decantado el partido. Sin embargo, Pieter Emonds envió el lanzamiento muy por encima del larguero, prolongando la sequía ofensiva local y reforzando la sensación de oportunidad perdida.
El Jove Español terminó el partido con dos jugadores expulsados, pero incluso en inferioridad supo sostener el empate, aferrándose a una solidez defensiva poco habitual en sus salidas, donde hasta ahora solo había logrado dejar su portería a cero en contadas ocasiones.
El empate deja lecturas distintas. Para el Hércules B, supone otro partido en casa sin premio completo, una dinámica que explica por qué el equipo se mantiene lejos de los puestos altos pese a encajar pocos goles como visitante. Para el Jove Español, el punto es positivo por sensaciones, especialmente tras una racha de derrotas y por la necesidad urgente de sumar en cualquier escenario.
Con dos partidos consecutivos como local por delante para los sanvicenteros, este empate puede convertirse en un punto de inflexión si logra transformarse en resultados en San Vicente. El Hércules B, por su parte, sigue necesitando convertir su dominio en goles para dar un paso definitivo en la clasificación.
Globalon Insight
Las estadísticas ayudan a explicar lo que se vio en el campo. El Hércules B volvió a mostrar control y presión, pero también sufre cuando el gol no llega. El Jove Español, con números muy débiles como visitante, encontró en el orden defensivo una tabla de salvación. En Tercera Federación, sobrevivir también es competir.




