
Hay experiencias deportivas que se miden en metros de desnivel, kilómetros recorridos o cimas alcanzadas. Otras, sin embargo, dejan una huella mucho más profunda. La reciente expedición al Alto Atlas marroquí en la que participó José Domene, miembro del Centro Excursionista de Villena, pertenece a esa segunda categoría.
El montañero villenense formó parte de un grupo integrado por compañeros del Centro Excursionista de Petrer y otros aficionados a la montaña que viajaron hasta Marruecos con un objetivo muy ambicioso: ascender el Toubkal, el pico más elevado del norte de África. Lo que comenzó como el reto de alcanzar una gran cima terminó convirtiéndose en una aventura de alta montaña repleta de esfuerzo, compañerismo y éxitos deportivos.
La expedición arrancó en Marrakech antes de desplazarse hasta Imlil, la localidad que sirve de puerta de entrada al macizo del Toubkal. Desde allí comenzó una larga jornada de aproximación al refugio de montaña. El recorrido atravesó los núcleos de Aremd y Chamharouch y obligó al grupo a superar cerca de 1.400 metros de desnivel positivo durante unas cinco horas de marcha.
Tras la primera toma de contacto con la montaña llegó el momento más esperado. Con las primeras luces del día, el equipo inició el ascenso al Jbel Toubkal, una ascensión exigente que culminó a 4.167 metros de altitud. Alcanzar la cima suponía conquistar el punto más alto del norte de África y disfrutar de una panorámica espectacular sobre el inmenso paisaje del Alto Atlas.
Sin embargo, la ambición del grupo no terminó allí. Aprovechando la jornada y el excelente estado físico de los participantes, la expedición continuó su recorrido para alcanzar una segunda cumbre de más de cuatro mil metros: el Toubkal Oeste, que eleva su silueta hasta los 4.030 metros.
La aventura todavía guardaba un último capítulo. En la siguiente jornada de actividad, los montañeros afrontaron otras dos ascensiones de gran entidad. Primero alcanzaron la cima del Ras, situada a 4.083 metros, y posteriormente coronaron el Timesguida, con 4.089 metros de altura. Dos picos que completaron una travesía especialmente exigente y permitieron cerrar el viaje con un impresionante balance: cuatro montañas de más de 4.000 metros superadas durante la misma expedición.
Más allá del valor deportivo de las ascensiones, la experiencia estuvo marcada por la convivencia y el compañerismo. Las largas caminatas, el cansancio acumulado, la altitud y las dificultades propias de la alta montaña se combinaron con la satisfacción de compartir un desafío de estas características entre compañeros unidos por una misma pasión.
Para el Centro Excursionista de Villena, la participación de José Domene en esta expedición representa también el espíritu que impulsa la actividad montañera del club: afrontar nuevos retos, descubrir entornos únicos y seguir ampliando horizontes a través del deporte y la naturaleza.
Globalon Insight
Alcanzar una cumbre de más de 4.000 metros ya supone un desafío considerable para cualquier montañero aficionado. Encadenar cuatro en apenas unos días exige una combinación de preparación física, adaptación a la altitud y fortaleza mental que convierte esta expedición en una experiencia de gran nivel. El Alto Atlas continúa consolidándose como uno de los grandes destinos internacionales para los clubes de montaña de la provincia de Alicante, ofreciendo retos de alta montaña accesibles sin necesidad de afrontar expediciones de carácter alpino o himalayista.




