
El balonmano volvió a vestirse de gala en Torrevieja con la celebración del VII Memorial Cecilio Gallego, una cita que ha regresado al calendario de la mano de la nueva directiva del Club Balonmano Mare Nostrum y que reunió en el pabellón torrevejense a algunos de los principales protagonistas del deporte local.
La jornada, además de recordar la figura del histórico presidente del desaparecido Club Balonmano Torrevieja, permitió a la afición conocer a las plantillas que defenderán los colores del Mare Nostrum durante la temporada 2026-2027. Y lo hizo con dos encuentros que dejaron intensidad, buen juego y un ambiente propio de las grandes ocasiones.
El primer partido de la tarde enfrentó al conjunto senior femenino del Mare Nostrum, dirigido por Antonio Guillamó, con el CAB Cartagena. Sobre el papel, las murcianas partían como favoritas debido a su presencia en la División de Honor Plata, una categoría superior a la de las locales, pero las salineras ofrecieron una imagen competitiva durante buena parte del encuentro.
Las torrevejenses mostraron orden defensivo, compromiso y valentía ante un rival de mayor nivel competitivo. Sin embargo, el potencial del conjunto cartagenero terminó marcando diferencias con el paso de los minutos. El CAB Cartagena fue ampliando su ventaja hasta cerrar el encuentro con una victoria por 18-30 que le permitió levantar el trofeo de campeonas del memorial.
La igualdad llegó después con el enfrentamiento masculino entre el Mare Nostrum y el Club Balonmano Almoradí. Lo que comenzó como un duelo amistoso de pretemporada acabó convirtiéndose en una auténtica prueba de carácter para el equipo dirigido por Aarón Álvarez.
Los locales arrancaron el encuentro con energía y consiguieron llegar al descanso con una mínima renta de 13-12. Sin embargo, el conjunto de la Vega Baja no tardó en reaccionar tras el paso por vestuarios y asumió el control del marcador durante muchos minutos de la segunda mitad.
Cuando parecía que el trofeo podía cambiar de destino, el Mare Nostrum encontró su mejor versión en el tramo decisivo del choque. La intensidad defensiva, el empuje de su afición y la capacidad para gestionar los momentos de máxima presión permitieron a los torrevejenses dar la vuelta a la situación y cerrar una victoria por 26-23.
El triunfo supone una importante inyección de confianza para el conjunto salinero a pocos días del inicio oficial de la competición liguera. El equipo afrontará ahora el estreno de la temporada con la moral reforzada tras superar una exigente prueba de pretemporada.
La entrega de trofeos puso el broche final a una tarde cargada de simbolismo. El alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón, y la concejala de Deportes, Diana Box, fueron los encargados de entregar la copa femenina al CAB Cartagena. Por su parte, Juan Carlos Gallego, hijo de Cecilio Gallego, hizo entrega del trofeo masculino al capitán del Mare Nostrum, Dani Payá, en uno de los momentos más emotivos de la jornada.
Globalon Insight
El regreso del Memorial Cecilio Gallego va mucho más allá de los resultados deportivos. La recuperación de este torneo permite reforzar la memoria histórica del balonmano torrevejense y conectar a las nuevas generaciones con una figura fundamental para el crecimiento de este deporte en la ciudad. Además, el evento se ha consolidado como una valiosa piedra de toque para evaluar el trabajo de pretemporada de los equipos locales antes de afrontar los desafíos oficiales de un curso que ya asoma en el horizonte.




