
El Barça continúa ampliando una colección de títulos que parece no tener techo. El equipo dirigido por Carlos Ortega conquistó este sábado la Supercopa Ibérica tras derrotar al Sporting CP por 39-34 en una final vibrante celebrada en el Instituto Ferial de Vigo. Con este triunfo, los azulgranas enlazan cinco títulos consecutivos en esta competición y reafirman su condición de referencia del balonmano ibérico.
La final respondió desde el primer minuto a las expectativas. El campeón español y el campeón portugués ofrecieron un duelo abierto, de ritmo elevadísimo y constantes alternativas. Dika Mem asumió galones desde el inicio, mientras Dani Fernández mostró una notable eficacia en los lanzamientos desde los siete metros. Enfrente, Francisco Costa y Orri Thorkelsson mantuvieron al Sporting siempre dentro del partido.

Con el paso de los minutos empezó a emerger una de las grandes noticias para el Barça: la actuación de Albert Quesada. El joven guardameta firmó intervenciones decisivas en momentos clave y permitió que los azulgranas encontraran una primera ventaja relevante. Junto a él, la dirección de juego de los hermanos Djordje y Petar Cikusa aportó frescura y dinamismo a un equipo que comenzó a sentirse cada vez más cómodo sobre la pista.
Los portugueses resistieron gracias a las intervenciones de Mohamed Aly y a la capacidad de competir de un bloque que nunca perdió la cara al encuentro. Sin embargo, el Barça logró marcharse al descanso con una mínima renta de 19-18 que dejaba todo abierto para una segunda mitad que prometía emociones fuertes.

Tras el paso por vestuarios llegaron nuevos obstáculos para el conjunto catalán. La expulsión de Ian Barrufet pudo alterar el rumbo del partido, pero ocurrió justo lo contrario. El Barça reaccionó con personalidad y elevó todavía más su nivel ofensivo. Petar Cikusa encontró espacios con inteligencia, Aleix Gómez aportó velocidad por los extremos y Dika Mem volvió a ejercer de líder para abrir una brecha que alcanzó los cinco goles mediado el segundo período.
El Sporting intentó cambiar el escenario recurriendo a una defensa más agresiva y adelantada. Ricardo Costa buscó soluciones para frenar la maquinaria azulgrana, pero el Barça mantuvo la calma y respondió con eficacia a cada intento de remontada. El partido se complicó aún más para los lisboetas cuando su técnico fue expulsado en plena reacción portuguesa.

Pese a todo, el campeón de Portugal volvió a demostrar por qué es uno de los conjuntos más competitivos del continente. Jan Gurri asumió responsabilidades ofensivas y André Kristensen apareció bajo palos para reducir diferencias. El Sporting consiguió acercarse en el marcador y alimentó la incertidumbre durante los últimos minutos.
Sin embargo, en los momentos decisivos apareció la experiencia de los grandes campeones. El Barça gestionó con inteligencia cada posesión, evitó concesiones innecesarias y encontró una vez más en Dika Mem al hombre capaz de marcar diferencias. El internacional francés lideró el tramo definitivo de la final y ayudó a cerrar una victoria que certificó un nuevo éxito para el club azulgrana.

Tras el encuentro, Mem destacó que la clave del equipo sigue siendo la ambición permanente por ganar. Carlos Ortega, por su parte, elogió el nivel competitivo mostrado por sus jugadores y subrayó la dificultad de superar a un rival que vuelve a situarse entre los candidatos a pelear por las grandes citas continentales. Desde el lado portugués, Mohamed Aly reconoció la enorme exigencia que supone enfrentarse al campeón de Europa y mostró su confianza en que el Sporting continúe creciendo durante esta temporada.
La campaña apenas comienza, pero el Barça ya ha levantado su primer trofeo oficial del curso. Y lo ha hecho mostrando profundidad de plantilla, talento joven y la misma hambre competitiva que le ha permitido dominar el balonmano español y europeo durante la última década.
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Más allá del título, la Supercopa Ibérica volvió a dejar una sensación que se repite cada temporada: el Barça sigue ganando, pero sus rivales cada vez están más cerca.
El Sporting CP demostró disponer de argumentos suficientes para competir de tú a tú con una de las mejores plantillas del mundo y confirmó que el balonmano portugués mantiene una evolución constante. Aun así, cuando llegan los momentos decisivos, los azulgranas continúan exhibiendo un factor diferencial que mezcla experiencia, talento y una mentalidad ganadora difícil de igualar.
FICHA TÉCNICA
BARÇA 39-34 SPORTING CP
Barça (19+20)
Viktor Hallgrimsson y Albert Quesada (1) en portería; Janus Smárason (4), Dani Fernández (6), Jonathan Carlsbogard, Dika Mem (8), Djordje Cikusa (2), Blaz Janc (2), Timothey N’Guessan (4), Aleix Gómez (4), Adrián Sola (2), Seif Elderaa, Ludovic Fábregas (1), Luis Frade (3), Ian Barrufet (1) y Petar Cikusa (1).
Entrenador: Carlos Ortega.
Sporting CP (18+16)
André Kristensen y Mohamed Aly en portería; Edy Silva, Emil Berlin (1), Carlos Álvarez, Francisco Costa (7), Natán Suárez, Jan Gurri (4), Salvador Salvador (3), Orri Thorkelsson (6), Mamadou Gassama (3), Diogo Branquinho (1), Filipe Monteiro, Christian Moga, Martim Costa (6) y Víctor Romero (3).
Entrenador: Ricardo Costa.
Árbitros: Yon Bustamante y Javier Álvarez (Navarra y País Vasco). Excluyeron Timothey N’Guessan (min. 6) y Ludovic Fabregas (min. 13 y 25) por parte del Barça; y a Salvador Salvador (min. 9), Christian Moga (min. 8 y 11) y Martim Costa (min. 20 y 35) por parte del Sporting CP. Amonestaron a Ricardo Costa (min. 6) por parte del Sporting CP. Expulsaron a Ian Barrufet (min. 33) por parte del Barça, y a Ricardo Costa (min. 51) por parte del Sporting CP.
Parciales: 4-4 | 8-6 | 10-9 | 13-13 | 17-14 | 19-18 | 22-20 | 27-24 | 29-24 | 33-28 | 35-31 | 39-34.




