
El Patronato Municipal de la Vivienda de Alicante ha dado este martes un paso tangible en su política de vivienda asequible con la entrega de las llaves de las diez primeras viviendas para jóvenes en la promoción de El Portón, situada en pleno Casco Antiguo. Se trata de las primeras unidades de un proyecto largamente esperado que comienza ahora a materializarse con inquilinos ya instalados.
La adjudicación de estas viviendas culmina un proceso iniciado a finales de febrero y supervisado por el Consejo Rector del ente autónomo municipal. En los próximos días se completará la entrega del resto de unidades hasta alcanzar las catorce previstas en esta promoción, una vez reasignadas las viviendas a las que renunciaron tres adjudicatarios iniciales. A este proceso se sumará también la cesión de una vivienda accesible en la planta baja del edificio, destinada a la Fundación San Rafael, con el objetivo de fomentar la autonomía personal de personas con discapacidad intelectual.
Más allá de El Portón, el Patronato ha mantenido un ritmo constante de adjudicaciones en lo que va de año. Desde febrero se han entregado otras quince viviendas municipales, distribuidas entre familias en situación de vulnerabilidad, programas intergeneracionales que combinan convivencia entre mayores y jóvenes, y alojamiento para universitarios, todas ellas bajo fórmulas de alquiler asequible.
El concejal de Vivienda, Carlos de Juan, ha subrayado que la entrega de estas llaves responde al compromiso municipal de facilitar el acceso a la vivienda, especialmente entre los jóvenes. Según ha señalado, la finalización de las obras y la puesta en uso de El Portón permiten avanzar en el objetivo de favorecer la emancipación de personas de hasta 35 años, un colectivo especialmente afectado por las dificultades del mercado inmobiliario.
Las viviendas de El Portón, ubicadas en la calle Álvarez del Casco Antiguo, están destinadas a jóvenes con ingresos inferiores a dos veces el IPREM y se ofrecen con alquileres que no superan los 120 euros mensuales. Con una superficie media de 34 metros cuadrados útiles, el edificio combina su función social con criterios de eficiencia energética, al contar con sistemas centralizados de aerotermia para el agua caliente, ventilación con recuperadores de calor y climatización individual, lo que le otorga una calificación energética B. La actuación, ejecutada por la empresa Gestaser Obras y Servicios, ha supuesto una inversión superior a 1,4 millones de euros y contribuye además a la mejora paisajística de los barrios de Santa Cruz y el Casco Antiguo.
El proyecto incorpora también una dimensión social añadida. La vivienda accesible cedida a la Fundación San Rafael se integrará en su programa de Vivienda de Respiro, orientado a ofrecer un entorno seguro y normalizado para personas con discapacidad intelectual. El apartamento permitirá alojar a pequeños grupos en un contexto comunitario que favorezca la vida independiente y la participación social.
La política municipal de vivienda no se detiene en El Portón. El Patronato ultima actualmente las obras de catorce nuevas viviendas en el antiguo edificio de Maestros del barrio de San Gabriel, con el objetivo de incorporarlas al programa de emancipación juvenil antes de que finalice el verano. Paralelamente, se ha ampliado el plazo de licitación de una promoción de treinta viviendas de protección pública en San Blas, tras reforzar los controles del procedimiento, una actuación que permitirá obtener nuevas viviendas destinadas al alquiler asequible como contraprestación municipal.
Desde el Ayuntamiento se insiste en que estas iniciativas se complementan con la colaboración con el Plan Vive de la Generalitat y con el impulso de nuevos desarrollos urbanos, con la vista puesta en ampliar de forma sostenida el parque de vivienda protegida y dar respuesta a una de las principales preocupaciones de la ciudadanía.
Globalon Insight
Cuando una política pública pasa de los anuncios a las llaves entregadas, deja de ser promesa y se convierte en ciudad. El reto ahora no es solo construir viviendas, sino consolidar modelos que hagan viable quedarse a vivir en Alicante.




