Alicante volverá a explorar las posibilidades del cine realizado con nuevas tecnologías con la quinta edición del Alicante Smartphone Film Festival, que se celebrará del 16 al 21 de noviembre con proyecciones, talleres y encuentros con profesionales del sector audiovisual.
El festival mantiene el interés alcanzado en anteriores convocatorias y ya ha recibido más de 200 cortometrajes. Las propuestas proceden tanto de España como de numerosos países, entre ellos Francia, México, Brasil, Perú, Estados Unidos, Italia, Costa Rica, Alemania, Venezuela, Argentina, Filipinas y Países Bajos.
La filosofía del certamen parte de una idea sencilla: demostrar que la creatividad cinematográfica ya no depende necesariamente de grandes equipos técnicos. El desarrollo de los teléfonos inteligentes ha puesto herramientas audiovisuales al alcance de millones de personas y festivales como el alicantino ofrecen un escaparate para convertir esas posibilidades tecnológicas en proyectos cinematográficos.

Los trabajos presentados competirán en Ficción, Comedia, Internacional, Provincia de Alicante, Mejor Actor, Mejor Actriz y Mejor Dirección. El festival repartirá un total de 2.000 euros entre las diferentes categorías.
Especial protagonismo tendrá precisamente la producción alicantina. La categoría Provincia de Alicante ha recibido trabajos procedentes de numerosos municipios, entre ellos San Vicente del Raspeig, Novelda, Xixona, Petrer, Elche, Torrevieja, Sant Joan d’Alacant, Santa Pola, Daya Nueva, Orihuela y Benidorm.
El ganador de esta categoría recibirá 500 euros y tendrá además durante un año la distribución de su cortometraje por festivales nacionales a través de Movibeta, un incentivo que permite que el reconocimiento obtenido en Alicante pueda tener continuidad más allá del propio certamen.
La quinta edición volverá a extenderse por diferentes espacios culturales de la ciudad. Los cortometrajes seleccionados se proyectarán durante la semana del festival en Puerta Ferrisa y en el Auditorio de la Diputación de Alicante, convirtiendo ambos espacios en puntos de encuentro entre creadores, profesionales y público.
El programa no se limitará a las proyecciones. Los talleres y encuentros profesionales permitirán ampliar una propuesta que pretende servir también como espacio de aprendizaje e intercambio para quienes están comenzando a desarrollar proyectos audiovisuales.
La diversidad geográfica de las obras recibidas refuerza además la dimensión internacional alcanzada por un festival nacido alrededor de una forma diferente de entender la producción cinematográfica. Frente a las grandes cámaras y equipos tradicionales, aquí el teléfono móvil puede convertirse en la principal herramienta para construir y contar una historia.
Globalon Insight
Cinco ediciones después, el Alicante Smartphone Film Festival ha encontrado un espacio propio dentro de la programación cultural de la ciudad. Su principal atractivo está en eliminar una de las barreras tradicionales para entrar en el mundo audiovisual: disponer de grandes recursos técnicos. Que hayan llegado más de 200 propuestas y que exista representación de numerosos municipios alicantinos junto a trabajos internacionales muestra cómo el formato puede funcionar tanto como escaparate para nuevos creadores como punto de encuentro entre tecnología y cine. En una época en la que prácticamente todo el mundo lleva una cámara en el bolsillo, el verdadero desafío vuelve a ser el de siempre: tener algo interesante que contar.




