
El Denia Barbarians Marina Alta regresó sin premio de su visita al campo del C.R. U.C.V., pero dejó una imagen de enorme competitividad en un encuentro que estuvo muy cerca de convertirse en una de las remontadas de la jornada en la Primera Territorial Masculina.
El marcador final de 41-26 resulta incluso algo excesivo para lo que se vio sobre el terreno de juego. El equipo de la Marina Alta afrontaba el desplazamiento en una situación muy complicada, condicionado por numerosas bajas que obligaron al cuerpo técnico a reorganizar posiciones y a afrontar el partido con únicamente dos cambios disponibles en el banquillo.
Pese a ello, los visitantes nunca dejaron de competir.
El choque comenzó con iniciativa local. El UCV aprovechó sus primeras oportunidades para lograr dos ensayos en los minutos 9 y 12, aunque el Barbarians respondió en el minuto 26 gracias al ensayo de Máxi, manteniéndose dentro del encuentro cuando el partido comenzaba a complicarse.
Los valencianos continuaron aprovechando sus momentos de dominio y fueron construyendo una ventaja que parecía encaminar el resultado a su favor. Sin embargo, el conjunto de la Marina Alta volvió a demostrar una de sus principales virtudes: la capacidad para reaccionar cuando el panorama parece más complicado.
La remontada empezó a tomar forma en el último tercio del encuentro.
Tras un ensayo del UCV en el minuto 61, llegó la explosión ofensiva de los visitantes. Máxi volvió a apoyar el oval en la zona de marca en el minuto 66, Elliott hizo lo propio apenas dos minutos después y Manu completó la reacción en el 71. Julián transformó los tres lanzamientos a palos, reduciendo drásticamente la diferencia.
De repente, el marcador reflejaba un ajustado 31-26.
Apenas un ensayo separaba al Barbarians de un rival que comenzaba a sentir la presión de una remontada que parecía imposible apenas unos minutos antes. El equipo de la Marina Alta había conseguido cambiar completamente la dinámica del encuentro y obligar al conjunto valenciano a mirar el reloj con preocupación.
Consciente del momento delicado que atravesaba el partido, el UCV recurrió a las rotaciones para refrescar piernas y recuperar intensidad física. El conjunto local utilizó prácticamente toda la profundidad de su banquillo, un factor que terminó siendo decisivo en el desenlace.
El Barbarians buscó el partido con valentía, pero en ese intento por completar la remontada terminó asumiendo riesgos defensivos que el rival supo castigar. Dos nuevos ensayos valencianos en los últimos cinco minutos acabaron por romper definitivamente el choque y llevaron el marcador hasta el definitivo 41-26.
Pese a la derrota, el encuentro dejó aspectos muy positivos para el conjunto de la Marina Alta. Con una plantilla muy condicionada por las ausencias, los visitantes demostraron carácter competitivo, capacidad de sufrimiento y una notable reacción cuando el partido parecía escaparse.
Globalon Insight
Hay derrotas que aportan más información que algunas victorias. El Denia Barbarians Marina Alta no sumó puntos, pero volvió a mostrar una identidad muy reconocible: resiliencia, compromiso y capacidad para competir hasta el final. Llegar a colocarse a solo cinco puntos de distancia cuando el escenario era tan desfavorable demuestra que este equipo tiene recursos emocionales y deportivos para pelear cualquier partido. La clave para las próximas jornadas estará en trasladar esa capacidad de reacción a los primeros minutos de juego y reducir la dependencia de las remontadas. El resultado final dejó vencedor al UCV, pero el carácter competitivo mostrado por el Barbarians fue una de las grandes notas de la jornada.





