
El Atticgo BM Elche salió de A Sangriña con la sensación de haber perdido un partido, pero ganado algo más importante: la eliminatoria sigue viva. La derrota por 21‑20 ante el Mecalia Atlético Guardés, en la ida de los cuartos de final de la EHF European Cup, dejó un poso positivo para las ilicitanas, capaces de levantarse de un escenario muy adverso y reducir una desventaja de siete goles hasta el mínimo margen posible antes del decisivo duelo de vuelta en el Esperanza Lag.
El inicio del partido invitaba al optimismo visitante. Zaira Benítez abrió el marcador y el Atticgo BM Elche mostró personalidad en los primeros compases, sosteniéndose gracias a las intervenciones de Nicole Morales, decisiva para frenar el primer intento de escapada gallego. Sin embargo, el partido comenzó a torcerse conforme avanzaba el primer acto.
Las imprecisiones ofensivas, los palos y las pérdidas se acumularon en el equipo de Joaquín Rocamora, y el Guardés no perdonó. Con Amandine Balzinc creciendo bajo palos y castigando incluso desde su propia portería, las gallegas firmaron un parcial 6‑1 que rompió el equilibrio y llevó el marcador hasta un 8‑3 que obligó al técnico ilicitano a detener el partido.
El Atticgo BM Elche trató de recomponerse, encontró algo de oxígeno con los goles de Paula Agulló, Vanessa Rubio y Jimena Laguna, pero el daño ya estaba hecho. El descanso llegó con 10‑6, una renta peligrosa pero aún reversible en una eliminatoria de 120 minutos.
La reanudación fue un golpe duro. El Guardés salió con fuerza y en apenas cinco minutos amplió la diferencia hasta el 14‑7, la máxima del encuentro. El partido parecía escapar definitivamente para las franjiverdes, superadas en ese tramo por la intensidad local y sin encontrar soluciones claras en ataque.
Ahí apareció la decisión clave del banquillo ilicitano. Rocamora apostó por el juego de siete, y el partido cambió de tono. El Atticgo BM Elche comenzó a encontrar superioridades, Carmen Figueiredo entró en combustión y el equipo enlazó un parcial 1‑4 que devolvió la esperanza con el 15‑11. El Guardés empezó a precipitarse y las ilicitanas crecieron desde la fe.
El último tramo fue un ejercicio de resistencia y convicción. Las gallegas intentaron cerrar el partido y llegaron a colocarse 20‑15, pero el Atticgo BM Elche no se rindió. Un espectacular 0‑4 volvió a comprimir el marcador hasta el 20‑19, obligando al Guardés a jugar con el miedo a perder una ventaja que había sido amplia durante muchos minutos.
La parada de Udane Bernabé y el liderazgo ofensivo de Carmen Figueiredo, máxima anotadora franjiverde con seis goles, sostuvieron la reacción hasta el 21‑20 final, un resultado que deja todo abierto para la vuelta y confirma que las ilicitanas supieron sobrevivir en uno de los escenarios más exigentes del balonmano europeo.
La eliminatoria se decidirá el próximo domingo en Elche. Allí, con su público y sabiendo que una victoria por la mínima basta, el Atticgo BM Elche tendrá la oportunidad de convertir este ejercicio de resistencia en un billete para las semifinales europeas.
Globalon Insight
No todas las derrotas pesan igual. El Atticgo BM Elche entendió que el objetivo en A Guarda no era ganar el partido a cualquier precio, sino mantener la eliminatoria viva. Levantarse de un 14‑7 en Europa habla de carácter, de lectura táctica y de madurez competitiva.
El Guardés llega con ventaja, sí, pero Elche llega con algo igual de valioso: convicción y margen real para soñar.
FICHA TÉCNICA
Mecalia Atlético Guardés (21):
Amandine Balzinc, Sabina Mínguez (porteras), África Sempere (1), Jazmín Mendoza (2), Blažka Hauptman (4), Lorena Téllez, Cecilia Cacheda (5), María Palomo (2), Rosane Serrano, Carmen Castro, Nerea Gil, Ariana Portillo, María Sancha (5), Ania Ramos (1), María González (1).
Atticgo BM Elche (20):
Nicole Morales, Udane Bernabé (porteras), Jimena Laguna (4), Paula Agulló (2), Lisa Oppedal (1), Patricia Méndez, Azul Spinelli, Clara Gascó, Zaira Benítez (3), Paola Bernabé, Vanessa Rubio (2), Lidia Trinidad Bombá, Rosa Armenteros, Carmen Figueiredo (6), Noelia Solla (2).
Árbitros: Linus Hardegger y Simon Hardegger (Suiza).
Excluyeron a Patricia Méndez, Vanessa Rubio, Lidia Trinidad Bombá y Noelia Solla (Atticgo BM Elche).
Pabellón: A Sangriña (A Guarda, Pontevedra). 500 espectadores.
Televisión: A Galega.
Parciales cada cinco minutos:
2‑2 / 3‑2 / 5‑3 / 8‑3 / 9‑5 / 10‑6 (descanso) / 13‑7 / 14‑8 / 16‑12 / 18‑15 / 20‑17 / 21‑20.
Fotografías: Mecalia Atlético Guardés




