Artículos de Opinión

::Opinión – Apareció el 9 y el derbi cambió de guion

Un Hércules-Murcia nunca es un partido cualquiera. Casi quince mil personas en el Rico Pérez, la ciudad mirando al césped y esa sensación de tarde grande que tienen los derbis incluso antes de que ruede el balón.

Luego empieza el fútbol… y no siempre está a la altura de lo que promete el ambiente.

Durante más de una hora, la verdad, el espectáculo fue más bien pobre.

El Murcia empujaba con más decisión, el Hércules sobrevivía como podía y el partido se fue llenando de esa sensación incómoda que tantas veces hemos visto en el Rico Pérez: dominio visitante, nervios en la grada y la sospecha de que el gol podía caer en cualquier momento… pero en la portería equivocada.

Ahí apareció Blazic.

El portero alemán sostuvo al equipo cuando más lo necesitaba. Paradas de reflejos, intervenciones salvadoras en el mano a mano y esa seguridad que poco a poco fue calmando a la grada. Sin él, seguramente estaríamos contando hoy otra historia.

Porque hasta ese momento había algo evidente: al Hércules le faltaba lo más difícil en el fútbol. Alguien que rematara.

Y entonces entró el delantero.

Alberto Toril llevaba apenas nueve minutos sobre el césped cuando marcó su primer gol. Nueve minutos. Hay delanteros que tardan nueve partidos en encontrar la portería. Él tardó nueve minutos.

Y la pregunta aparece sola ¿Habría cambiado el partido sin la entrada de Toril?

Porque lo que estaba ocurriendo sobre el campo tenía más pinta de empate sufrido que de victoria clara. El Murcia dominaba, el Hércules resistía y Blazic mantenía el partido en pie.

Pero el delantero cambió el guion.

El primero llegó tras una carrera al espacio y un remate limpio, de interior. El segundo fue todavía más puro, un balón suelto en el área y allí estaba él, donde viven los delanteros, en el punto exacto donde caen los goles, para empujarla y matar el partido.

Eso hacen los delanteros.

Y entonces aparece otra pregunta inevitable.

¿Cuántos puntos tendría hoy el Hércules si hubiera contado con un ‘9’ inspirado desde el principio de la temporada? Quizá los mismos que hoy le llevan de ventaja los de arriba.

Pero hay partidos que cambian de repente, como si alguien reescribiera la historia sobre la marcha.

Por eso el fútbol tiene algo de novela.

El partido de ayer tenía todos los ingredientes: un conflicto claro —nadie chutaba a puerta—, un giro inesperado —la entrada del delantero— y un desenlace que pocos imaginaban: ganar un partido que parecía condenado al empate… o al susto final.

Al final el fútbol es bastante más simple de lo que parece.

Puedes tener táctica, posesión, intensidad… y aun así pasar una hora sin saber cómo marcar.

O puedes tener un protagonista, capaz de convertir un partido gris en una bonita historia con final feliz. Y ayer el Hércules lo encontró.

Llevaba el nueve.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba