El Gran Premio de Tailandia de Moto2 dejó una de esas carreras difíciles de olvidar, tanto por lo ocurrido en pista como por las conclusiones deportivas que deja. Manuel González firmó su primera victoria de la temporada en el circuito Chang Internacional tras imponerse por apenas 99 milésimas a Izan Guevara, mientras que el alicantino Daniel Holgado completó el podio en una prueba condicionada por dos banderas rojas y varias caídas de consideración.
La carrera arrancó con un inicio eléctrico. Daniel Holgado, muy atento en los primeros metros, aprovechó los errores iniciales de algunos rivales para situarse al frente y tratar de estirar el grupo. El piloto de San Vicente del Raspeig mostró desde el principio una lectura madura de la carrera, consciente de que un ritmo alto podía marcar diferencias en una prueba que pronto se reveló imprevisible.
La primera interrupción llegó muy pronto, tras una caída múltiple que obligó a detener la carrera cuando apenas se habían completado tres vueltas. En ese momento, Holgado lideraba con autoridad, seguido por Iván Ortolá e Izan Guevara, mientras Manuel González comenzaba a situarse en posiciones de ataque. Tras la reanudación, el guion se repitió durante unos minutos, con Holgado sólido al frente y con capacidad para defender su posición en las primeras curvas.
La segunda bandera roja, provocada por la caída del castellonense Sergio García Dols, que tuvo que ser evacuado a la clínica del circuito, volvió a romper el ritmo de carrera. A partir de ahí, la prueba se convirtió en un esprint a siete vueltas donde la gestión de la presión y la experiencia resultaron decisivas.
En la salida definitiva, Izan Guevara tomó el mando, pero Daniel Holgado se mantuvo siempre en el grupo delantero, sin cometer errores y midiendo cada maniobra. Manuel González, con mayor experiencia en este tipo de finales, supo esperar su momento y lanzó el ataque decisivo a dos vueltas del final, logrando una victoria ajustadísima que certifica su candidatura al título.
Holgado cruzó la meta en tercera posición, cerrando un podio íntegramente español y firmando uno de los resultados más sólidos de su todavía corta trayectoria en Moto2. No se trató solo de un buen resultado puntual, sino de una carrera gestionada con inteligencia, velocidad y temple en un contexto especialmente complejo.
El tercer puesto en Tailandia refuerza la progresión del piloto alicantino, que en apenas dos temporadas ha completado una evolución meteórica. Formado en la cantera del Aspar Team, Daniel Holgado fue campeón del FIM CEV Moto3 Junior World Championship en 2021 y subcampeón del mundo de Moto3 en 2024, antes de dar el salto definitivo a Moto2 en 2025. En su primer año en la categoría intermedia ya fue reconocido como mejor debutante, y desde entonces se ha consolidado como uno de los pilotos con mayor proyección del campeonato.
Natural de San Vicente del Raspeig, Holgado representa una de las grandes referencias actuales del motociclismo alicantino, combinando velocidad pura con una capacidad poco habitual para adaptarse a contextos de carrera cambiantes. Su tercer puesto en Tailandia no solo suma puntos, sino que refuerza la sensación de que está preparado para luchar de manera regular por el podio.
Por detrás del trío de cabeza finalizaron Iván Ortolá, Collin Veijer, Celestino Vietti y Alonso López, en una clasificación final que quedó condicionada por las múltiples incidencias. La carrera dejó también la preocupación por el estado físico de Sergio García Dols y Luca Lunetta, ambos trasladados a la clínica del circuito tras su caída, pendientes de evaluación médica.
Tailandia confirmó que Moto2 vive uno de sus momentos más competitivos y que, entre los nombres propios del campeonato, el de Daniel Holgado ya no es una promesa, sino una realidad consolidada.
Globalon Insight
El podio de Daniel Holgado en Tailandia va más allá del resultado. En una carrera rota, con salidas múltiples y máxima tensión, el alicantino mostró algo que no se entrena: capacidad para leer el caos y mantenerse competitivo cuando todo se desordena. Es en este tipo de escenarios donde se empieza a distinguir a los pilotos rápidos de los que están llamados a marcar una época.




