
El Rico Pérez volvió a ser un escenario cruel para el Hércules, que ofreció media hora de autoridad, personalidad y fútbol… pero sin premio. El equipo alicantino cayó por 0‑1 ante un Antequera que supo resistir cuando tocaba y golpear cuando el duelo pedía determinación. El tanto de Destiny, en el minuto 82, certificó una derrota que no solo duele por el marcador, sino por la sensación de viaje en bucle: un Hércules que genera, llega, amenaza… y no concreta.
El arranque del conjunto de Beto Company fue vibrante. La propuesta del técnico sorprendió, con Aranda como agitador por banda y Ropero como referencia ofensiva en un once que buscó ritmo, presión alta y un dominio territorial que sometió al Antequera durante largos tramos de la primera parte. El plan funcionó: el Hércules desbordó, encontró caminos interiores y generó ocasiones claras. Pero ahí empezó el problema. O mejor dicho, el de casi siempre.
Las manos de Dani Alcover se convirtieron en la barrera entre la ambición herculana y el gol que el partido pedía a gritos. Detuvo un mano a mano a Ropero, desvió un remate de Andy, emergió ante el enésimo ataque blanquiazul… y cada intervención reforzó la idea de que al Hércules le faltaba esa frialdad que distingue los partidos que deciden temporadas.
Con el paso de los minutos, el Antequera fue creciendo. Ya no sufría tanto. Tocaba más. Pisaba campo contrario. Y, al descanso, la sensación era que el dominio herculano había perdido filo.
El segundo tiempo confirmó los temores. Aunque Puch rozó el gol con un disparo al larguero nada más comenzar, el conjunto visitante ajustó líneas, ganó duelos y empezó a amenazar con una determinación que no había mostrado en la primera parte. El Hércules empezó a desordenarse, perdió claridad en la circulación y se fue desinflando conforme avanzaba el reloj.
Los cambios no reanimaron al equipo. El Antequera aprovechó cada duda, cada pérdida, cada mala orientación. Y cuando el partido entró en esa franja donde se deciden los detalles, apareció Destiny para firmar el golpe definitivo: un desajuste defensivo, un remate certero y un silencio que recorrió el estadio como un escalofrío.
El final fue más castigo emocional que deportivo. El Hércules lo intentó en acciones aisladas, pero nunca dio la sensación de poder rehacerse. El Antequera, en cambio, supo guardar el botín y terminó abrazando una victoria que le lanza en la clasificación y confirma el impacto de Abraham Paz, que volvió a un estadio que conoce como pocos y lo conquistó con pragmatismo y oficio.
El Hércules, entre tanto, se queda en tierra de nadie, con los números señalando una irregularidad que empieza a preocupar y una pérdida de eficacia que pesa más que cualquier planteamiento táctico.
GLOBALON INSIGHT
Hay partidos que exponen más que un resultado, y este fue uno de ellos. El Hércules mostró lo mejor y lo peor de sí mismo en apenas noventa minutos: una media hora inicial imponente, con ritmo, intención y personalidad… y un segundo tiempo en el que la confianza se evaporó como si el equipo hubiese olvidado de golpe la versión anterior. En esta categoría, la diferencia entre aspirar y estancarse suele estar en lo que sucede en las áreas. El Antequera lo entendió: resistió cuando tocaba, sobrevivió gracias a Alcover y remató en el instante preciso. El Hércules no. Y mientras uno crece en sus certezas, el otro sigue atrapado en esa zona gris que no alimenta sueños ni calma dudas.
Destiny firmó el gol, pero la derrota empezó mucho antes: en las ocasiones falladas, en la falta de pausa en el tramo final, en la sensación de que el equipo necesita algo más que intención para competir con la madurez que exige este tramo de la temporada. El Rico Pérez quiere creer, pero el equipo debe darle motivos más sólidos para hacerlo.
Ficha técnica
Hércules CF 0 – 1 Antequera CF
Hércules:
Blazic; Samu Vázquez, Rentero, Monsalve, Colomina (Mangada 81’); Andy, Ropero (Fran Sol 63’), Aranda (Nico Espinosa 77’), Calavera (Ben Hamed 63’), Javi Jiménez y Mehdi.
Antequera:
Alcover; Javi Antón, Barbu, Marcelo (Destiny 64’), Luismi Gutiérrez (Félix Garreta 90’), Siddiki, Edu Sánchez, Aspra, Genés, Quintana y Rafa Diz (David Ramos 46’).
Gol:
0‑1, Destiny (82’)
Árbitro: David López Jiménez (Catalán). Amonestó a Colomina, Andy y Rentero (Hércules); Luismi Guitiérrez, Javi Antón, Siddiki y Barbu (Antequera).
Estadio: José Rico Pérez. 10.058 espectadores. Tarde ventosa en Alicante. Antes del encuentro, unos 200 aficionados pidieron la dimisión de Carlos Parodi tras la sentencia del “caso Abde”.
Fotografías: Hercules CF y Antequera CF




