

Hay días en los que un pabellón empuja más que cualquier sistema defensivo. En el Rafael Tapia Valdés ocurrió exactamente eso. El BM Elda CEE fue perdiendo durante tres cuartos de partido, caminó al borde del abismo y acabó conquistando un triunfo que explica por qué esta Primera Nacional tiene encanto propio: ritmo, entrega, tensión y un final que dejó al público sin aliento. El 23‑19 sobre Fundación Agustinos Alicante no solo vale dos puntos, vale impulso, carácter y un mensaje claro para el resto del grupo: en Elda nadie levanta el pie.
El primer acto fue un arrastre cuesta arriba. Agustinos entró con más determinación, más claridad y más acierto. El cuadro visitante manejó cada ataque con paciencia quirúrgica, castigó las pérdidas locales y desactivó cualquier intento de continuidad del Elda CEE. Los parciales lo explican solos: 3‑6, 4‑8, 6‑10. La grada veía cómo los minutos pasaban y el guion no cambiaba. El partido parecía firmemente gobernado por un equipo que no solo defendía bien, sino que también obligaba a los locales a remar con todo.
Y aun así, el balonmano tiene una mística diferente cuando el partido se rompe emocionalmente. Lo que comenzó a insinuarse en los últimos instantes del primer tiempo se confirmó después del descanso: el Elda empezó a meterse en el partido desde atrás, ajustando piernas, colocando brazos, cortando líneas de pase. No fue una explosión ofensiva, fue un goteo lento que fue erosionando las certezas visitantes. El 12‑13 en el minuto 40 fue el primer aviso de que algo se estaba moviendo.
El momento clave llegó en el 45: el 16‑14 no solo recortaba distancias, invertía sensaciones. El Elda CEE ya jugaba con alma de equipo que huele sangre. Las transiciones eran más verticales, los duelos individuales se decantaban de lado local, la grada amplificaba cada golpe defensivo. En el 50 llegó el estallido: 17‑16. Primera ventaja del partido. Ave Fénix.
A partir de ahí, el derbi cambió de temperatura. Fundación Agustinos, que había ido con el marcador de cara durante 45 minutos, empezó a sufrir cada ataque estático, cada decisión precipitada, cada balón dividido. Pablo Martínez y Roberto Lucha mantuvieron vivo al conjunto alicantino con acciones de categoría, pero la inercia ya era otra. El pabellón se convirtió en un amplificador emocional y el Elda lo aprovechó para conseguir lo que parecía imposible media hora antes: cerrar un 23‑19 que retumbó en toda la pista.
El protagonismo ofensivo lo compartieron Faust Talens y Mario Rodríguez, ambos con cinco goles y ambos resolviendo acciones que parecían atrapadas entre defensas. Israel Alcañiz sostuvo con criterio los momentos calientes, y Javier Sogorb volvió a ser decisivo en los tramos en los que la igualdad obligaba a elegir bien cada lanzamiento. El reparto de goles refleja un equipo coral, comprometido y valiente.
Y si el final fue intenso sobre el 40×20, también lo fue en lo disciplinario. Las amonestaciones se acumularon en ambos lados conforme la tensión subía, y la exclusión de Gedeón Guardiola añadió una capa de dramatismo que el Elda supo interpretar a su favor. El entrenador, expulsado a cinco minutos del cierre, dejó al equipo en un punto emocional que se transformó en gasolina competitiva.
El triunfo llega en un momento interesante dentro de la clasificación del Grupo E. La tabla que adjuntas confirma lo ya visible en cada jornada: el grupo es una trituradora competitiva, con equipos enrachados arriba, otros intentando sumarse al corte alto y una zona media en la que una racha de dos partidos cambia completamente el paisaje. La victoria sitúa al BM Elda CEE en un tramo de la tabla donde cada punto multiplica, donde las curvas son constantes y donde la solidez en casa marca diferencias. Agustinos, por su parte, se mantiene en un bloque de equipos que compiten cada fin de semana por no perder el hilo de la parte noble.
Lo que queda del calendario promete tensión, viajes complicados, duelos directos y una carrera en la que cualquier desconexión se paga cara. Y en ese contexto, victorias como esta —emocionales, trabajadas, sufridas— son más que un resultado: son un mensaje de identidad.
Clasificación:

Ficha técnica
Competición: Primera División Masculina – Primera Nacional – Liga Regular Grupo E
Jornada: 19
Fecha: 1 de febrero de 2026 a las 12:00
Lugar: Pabellón Rafael Tapia Valdés – Ctra. Monóvar, 8, 03600 Elda, Alicante, España
Resultado Final: BM ELDA CEE 23 – FUNDACIÓN AGUSTINOS ALICANTE 19
BM ELDA CEE
1 Daniel Vázquez, 5 Yeray Mancebo, 6 Marcos Galiano, 7 Mario Rodríguez (5), 9 Mario Alfonso, 10 Pablo Olivares (2), 11 Marcos Cerdá (2), 12 José Vicent García, 13 Germán Bastán, 21 Israel Alcañiz (4), 23 Francisco Ortuño, 30 Miguel Ángel Morales, 32 Faust Talens (5), 44 Darío Martínez (2), 68 Javier Cano, 71 Javier Sogorb (3)
Entrenador: Gedeón Guardiola Villaplana
Oficial: Juan Carlos Olivares Ortega
Oficial: Sergio Rodríguez Asensio
FUNDACIÓN AGUSTINOS ALICANTE
1 Óscar Sequí, 2 Emilio Hoyo (3), 8 Alejandro López, 10 Pablo Martínez (6), 13 Alejandro del Puente, 14 Luis Martínez (2), 18 Roberto Lucha (4), 19 Rafael Llopis, 20 Gerard Mulet (1), 22 Pedro Brian Cano, 30 Mario Asunción (1), 70 Joel Martínez (1), 72 Javier Hernando (1), 84 Daniel Corrales
Entrenador: Roberto Lucha Pérez
Oficial: Juan Gabriel González Maldonado
Árbitros: Carlos Rodríguez Sánchez, Raúl Rodríguez Díaz
Anotador/cronometrador: Andrea Badia Rius, Marija Popovic
Delegado de Campo: Aitor García Martínez
Amonestaciones:
BM ELDA CEE: 7 Mario Rodríguez (57:19), 10 Pablo Olivares (39:05, 47:05), 30 Miguel Ángel Morales (08:56), 71 Javier Sogorb (49:31)
FUNDACIÓN AGUSTINOS ALICANTE: 2 Emilio Hoyo (32:50), 10 Pablo Martínez (23:08), 18 Roberto Lucha (23:08), 19 Rafael Llopis (49:17, 57:19), 20 Gerard Mulet (12:36), 70 Joel Martínez (20:20, 57:19)
Exclusiones:
BM ELDA CEE: Entrenador Gedeón Guardiola Villaplana (54:48)
Tiempos muertos:
BM ELDA CEE: 27:58
FUNDACIÓN AGUSTINOS ALICANTE: 18:39, 40:28, 58:24
Marcadores parciales:
5′: 3‑3 | 10′: 3‑6 | 15′: 4‑8 | 20′: 6‑9 | 25′: 6‑10 | 30′: 8‑11
35′: 10‑13 | 40′: 12‑13 | 45′: 16‑14 | 50′: 17‑16 | 55′: 19‑18 | 60′: 23‑19
Globalon Insight
El Grupo E de Primera Nacional lleva semanas anunciando una tendencia: cada partido es una trampa competitiva. La tabla confirma que el margen entre los equipos que aspiran a la zona de privilegio y los que intentan consolidarse en la mitad alta es mínimo. En ese contexto, el triunfo del BM Elda CEE no es solo una remontada brillante, es un movimiento estratégico. Ganar en casa, ganar a un rival directo, ganar un derbi y hacerlo a base de resistencia emocional es exactamente el tipo de victoria que cambia inercias en una liga tan exigente. Agustinos mostró solidez durante gran parte del choque, pero la incapacidad de rematar su dominio le castiga en una clasificación donde nadie perdona. Elda, en cambio, suma tres puntos que valen mucho más que eso: valen confianza, valen impulso y valen una candidatura reforzada a estar entre los equipos que decidirán cosas importantes en las próximas jornadas.




