
La Sierra de Salinas volvió a demostrar este fin de semana por qué es uno de los grandes tesoros naturales del interior de la provincia de Alicante. Alrededor de 120 senderistas participaron en la Marcha Intercomarcal 2026 organizada por el Centro Excursionista de Villena, una cita ya consolidada en el calendario montañero que reunió a aficionados procedentes de Villena, de distintos municipios de la comarca y también de provincias limítrofes.
La jornada comenzó con unas condiciones ideales para caminar. Las temperaturas frescas de primera hora acompañaron la llegada de los participantes, que fueron concentrándose en el punto de salida en un ambiente marcado por la ilusión de compartir una nueva experiencia en la montaña.
Como marca la tradición de esta actividad, antes de comenzar la ruta los senderistas pudieron disfrutar de un desayuno caliente compuesto por café, infusión de tomillo, conocido popularmente como timonet, y la ya célebre torta secreta elaborada en un horno tradicional de Villena. Un detalle muy apreciado por los asistentes que permitió afrontar el recorrido con energía.
A las 8:10 horas arrancó oficialmente la marcha. El itinerario condujo al grupo por la conocida cuesta del Reloj hasta alcanzar la Loma de Garrincho, situada a 1.081 metros de altitud. Desde allí, los participantes continuaron por el Cordel de Salinas, alcanzando uno de los puntos más elevados del recorrido, a unos 1.130 metros sobre el nivel del mar.
En esa zona tuvo lugar una de las paradas más esperadas de la jornada, destinada al almuerzo. Además del descanso, el enclave permitió contemplar una espectacular panorámica sobre el valle del Vinalopó, con referencias tan reconocibles como la Silla del Cid, en Petrer, la Sierra de la Pila, en la Región de Murcia, e incluso el mar en el horizonte durante los momentos de mayor visibilidad.
Tras recuperar fuerzas, la marcha continuó su descenso por el Barranco de la Chola, un tramo que añadió un componente aventurero al recorrido debido a la presencia de árboles caídos que obligaron a buscar pasos alternativos. Lejos de convertirse en un obstáculo, esta circunstancia aportó dinamismo y atractivo a una ruta que mantuvo el interés de los participantes en todo momento.
El grupo se reagrupó posteriormente en las inmediaciones de la Cueva del Lagrimal, uno de los puntos más emblemáticos de la sierra, antes de seguir avanzando hacia el corazón del espacio natural. Allí los senderistas pudieron descubrir otro de los rincones más sorprendentes del recorrido: el histórico pozo de nieve, una construcción poco conocida para muchos visitantes que despertó gran curiosidad entre los participantes.
La marcha prosiguió por el Barranco de los Pozos, enlazando posteriormente con el camino de regreso hasta alcanzar nuevamente la colonia donde finalizaba la actividad. Allí esperaba un merecido refrigerio que puso el broche final a una intensa mañana de senderismo y convivencia.
Los comentarios compartidos al término de la jornada evidenciaron la satisfacción general de los asistentes. Muchos de ellos destacaron la riqueza paisajística de la Sierra de Salinas, la variedad del recorrido y la posibilidad de descubrir lugares poco frecuentados que contribuyen a poner en valor este espacio natural de enorme importancia ambiental para el Alto Vinalopó.
La cita volvió a poner de manifiesto la capacidad del senderismo para unir deporte, patrimonio y convivencia, al tiempo que promueve el conocimiento y la conservación de entornos naturales próximos que, pese a su cercanía, continúan siendo desconocidos para buena parte de la población.
Globalon Insight
La Sierra de Salinas es uno de esos lugares que demuestran que no es necesario recorrer grandes distancias para encontrar paisajes espectaculares. La respuesta obtenida por la Marcha Intercomarcal confirma el creciente interés por las actividades de naturaleza y por el descubrimiento de espacios del interior de Alicante que complementan la oferta turística de la costa. Iniciativas como la organizada por el Centro Excursionista de Villena contribuyen además a divulgar el patrimonio natural y cultural de la comarca, fomentando un turismo activo respetuoso con el entorno y generando un vínculo cada vez más fuerte entre la ciudadanía y sus espacios naturales más valiosos.




