

Las Guerreras Juveniles continúan confirmando que son una de las selecciones más sólidas de este Campeonato del Mundo de Rumanía. El conjunto dirigido por Cristina Cabeza cerró la Main Round con pleno de confianza tras imponerse a Montenegro por 35-33 en un encuentro intenso, físico y cargado de emoción que no se resolvió hasta los últimos instantes.
La victoria permite a España finalizar la segunda fase como líder de su grupo y afrontar los cuartos de final frente a Suiza con la moral reforzada después de una fase en la que ha sabido superar diferentes estilos de juego y rivales de máximo nivel.
Desde el pitido inicial quedó claro que Montenegro iba a presentar una batalla exigente. Las balcánicas, fieles a su tradición competitiva, plantearon un partido de enorme intensidad física y obligaron a las españolas a trabajar cada posesión. Los primeros minutos estuvieron dominados por la igualdad, con intercambios constantes de goles y sin que ninguno de los dos equipos consiguiera abrir diferencias significativas.

Elene Fresco comenzó a asumir protagonismo desde la dirección del juego español, mientras Montenegro encontraba en Andelina Orbovic una referencia ofensiva constante. La igualdad se mantuvo durante buena parte de la primera mitad, aunque las pérdidas españolas permitieron a las montenegrinas colocarse por delante mediado el periodo inicial.
Con el marcador en contra, las Guerreras Juveniles volvieron a demostrar una de las características que mejor las define en este campeonato: su capacidad de reacción. La defensa comenzó a recuperar protagonismo y el conjunto de Cristina Cabeza encontró soluciones desde las transiciones rápidas para volver a equilibrar el encuentro.

Iraia Berroeta apareció entonces como una de las grandes protagonistas del partido. La internacional española castigó continuamente los espacios de la defensa balcánica y se convirtió en una pieza fundamental para que España se mantuviera en la pelea durante un primer acto que concluyó con empate a 17 goles.
Tras el descanso, el choque mantuvo el mismo nivel de intensidad. España aprovechó varias exclusiones sufridas por Montenegro para aumentar la presión defensiva y tratar de romper el encuentro. Sin embargo, el conjunto dirigido por Milos Perovic respondió una y otra vez para impedir que las españolas consolidaran ventajas amplias en el marcador.
El intercambio ofensivo fue constante durante la segunda mitad. Lucía Calleja, Oihana Murgiondo y Laura Ferrer aportaron goles importantes en los momentos más delicados, mientras que Montenegro encontraba respuestas a través de Ivana Savic y Andrea Dragnic.

Cuando el encuentro entró en sus últimos diez minutos, la tensión era máxima.
El empate a 28 reflejaba perfectamente la igualdad vivida sobre la pista y dejaba todo abierto para el desenlace. Incluso Montenegro llegó a situarse con ventaja en el 29-30, obligando a España a afrontar un tramo final de máxima exigencia.
Fue entonces cuando apareció el carácter competitivo de este grupo. Elene Fresco asumió la responsabilidad ofensiva en los momentos decisivos, Iraia Berroeta continuó castigando la defensa rival y Nagore Alza firmó acciones fundamentales que acercaron la victoria.

Las Guerreras Juveniles demostraron una enorme madurez para gestionar la presión y cerraron el encuentro con un contundente parcial final que selló el definitivo 35-33.
La victoria confirma la excelente evolución del equipo durante el campeonato. Tras superar previamente a Países Bajos y derrotar ahora a Montenegro, España alcanza los cuartos de final con la sensación de haber crecido partido a partido y con argumentos suficientes para mirar con ambición hacia las rondas decisivas del torneo.
El próximo obstáculo será Suiza, rival ante el que estará en juego una plaza entre las cuatro mejores selecciones del mundo de la categoría.
Globalon Insight

Hay victorias que valen más que una clasificación, y esta es una de ellas. Montenegro llevó a las Guerreras Juveniles a un escenario incómodo, físico y tremendamente exigente, el tipo de partido que suele definir el carácter de los equipos destinados a llegar lejos en los grandes campeonatos.
Lo más prometedor para España no es únicamente el resultado, sino la forma de conseguirlo. Cuando Montenegro dominó, las españolas reaccionaron. Cuando el marcador se igualó, mantuvieron la calma. Y cuando llegó el momento decisivo, aparecieron varias jugadoras para asumir responsabilidades. Esa riqueza colectiva está siendo una de las grandes fortalezas de una generación que sigue creciendo y que afronta los cuartos de final con argumentos sólidos para soñar con las medallas.
Ficha técnica
ESPAÑA 35-33 MONTENEGRO
España (17+18)
Andrea Palomero (1), Aitana Hernández (1), Oihana Murgiondo (4), Edurne Donderis (1), Nora Merino (2), Erika Elena Vladu, Elene Fresco (7), Lucía Calleja (4), Queralt Fornt (1), Paula Millaruelo, Nagore Alza (2), Andrea Pérez, Rebeca Secades, Laura Ferrer (3), June Aguinagalde (2) e Iraia Berroeta (7).
Entrenadora: Cristina Cabeza.
Montenegro (17+16)
Andrea Dragnic (7), Andrea Jovanovic (1), Jovana Tesovic (1), Mia Ulicevic, Andelina Orbovic (6), Nejla Hodzic (3), Ivana Knezevic, Nina Gajevic, Masa Dubljevic, Andela Vujovic (2), Lara Burzanovic (1), Ivana Savic (6), Sofija Delevic (4), Isidora Gogic, Vasilisa Savic (1) y Masa Ulicevic (1).
Entrenador: Milos Perovic.
Árbitros: Titouan Picard y Pierre Vauchez (Francia). Excluyeron a Andrea Palomero, Edurne Donderis y Laura Ferrer por parte de España; y a Andrea Dragnic (dos veces), Andelina Orbovic (dos veces), Ivana Savic y Sofija Delevic (dos veces) por parte de Montenegro.
Parciales: 2-2 | 5-5 | 8-10 | 10-11 | 14-14 | 17-17 | 19-18 | 22-21 | 26-24 | 28-28 | 29-30 | 35-33.
Más información: Las Guerreras Juveniles disputan el IHF Women’s U18 Handball World Championship Romania 2026, compitiendo en la Main Round frente a Países Bajos y Montenegro.




