
Alicante ya vive en clave de Hogueras. La ciudad encendió oficialmente su fiesta grande con un pregón marcado por el sentimiento, la cercanía y un mensaje claro hacia el futuro. Adrián Gomis, ‘Funzo’, asumió el protagonismo desde una Plaza del Ayuntamiento abarrotada y convirtió su intervención en un discurso generacional con un objetivo evidente: asegurar la continuidad de la fiesta.
Vestido con el traje tradicional y reconociendo el momento como un orgullo personal, el artista explicó que su presencia no respondía únicamente a su carrera musical, sino a su capacidad de representar a una generación. Desde ese punto de partida, lanzó un mensaje directo a los jóvenes para que no se limiten a observar, sino que participen activamente en las Hogueras y mantengan viva la esencia que ha sustentado la fiesta durante décadas.
El pregón avanzó entre referencias constantes a Alicante. Funzo trazó una conexión entre la pólvora y la música, describiendo al pirotécnico como un creador de emociones capaz de transformar el ruido en arte, con la plaza de los Luceros como escenario principal. En esa idea, identificó uno de los pilares de unas Hogueras que, insistió, no pueden entenderse como una simple atracción turística, sino como una expresión profunda de identidad colectiva.
El artista fue desgranando los elementos que dan forma a la fiesta: las bandas que mantienen viva la tradición, los foguerers y barraquers que sostienen el trabajo durante todo el año, los artistas que construyen y destruyen sus obras con sentido simbólico, y, sobre todo, los barrios, auténtico motor de las Hogueras.
También hubo espacio para el componente emocional. Funzo destacó la capacidad de la fiesta para unir a la ciudad, para generar convivencia y para reforzar el sentimiento de pertenencia. En su relato, la cremà adquirió un significado especial, como un momento que no solo cierra un ciclo, sino que también permite renovar emociones y empezar de nuevo.
El alcalde Luis Barcala presentó al pregonero destacando su condición de más joven en los casi cien años de historia de las Hogueras, subrayando su papel como embajador de Alicante y como ejemplo de una generación que triunfa fuera sin perder el vínculo con su tierra.
La jornada arrancó previamente en la plaza de España con un marcado carácter musical. Más de una veintena de bandas estrenaron la obra ‘L’inici de la Festa’, de Miguel Ángel Mas, en un acto que sirvió como antesala del pregón y que reforzó el papel de la música como uno de los ejes de la celebración. A continuación, el ambiente se tornó más solemne con el homenaje al foguerer y barraquer fallecido, donde el recuerdo y la emoción ocuparon el primer plano antes del inicio oficial de la fiesta.
Con el pregón, Alicante entra en su tiempo más reconocible. Un punto de partida que, en esta ocasión, ha puesto el foco en el relevo generacional y en la necesidad de vivir la fiesta desde dentro para garantizar su continuidad.
Globalon Insight
El pregón de Funzo no fue solo un discurso de inicio festero, sino una declaración de intenciones sobre el futuro de las Hogueras. El mensaje no se centró en la nostalgia ni en la repetición de tópicos, sino en activar a una generación concreta, consciente de que la continuidad de la fiesta depende de su implicación real. La clave estuvo en el enfoque: no pedir conservar la tradición tal cual, sino defenderla desde la participación activa y la adaptación a nuevos códigos culturales. Funzo entendió el momento y su papel, y lo utilizó para conectar música, identidad y barrio en una misma idea: las Hogueras no se mantienen solas, necesitan protagonistas. Ese es el verdadero fondo de un pregón que, más allá de lo emotivo, tuvo una intención estratégica clara.




