
El Horneo BM Alicante rozó la gesta en una de las pistas más complejas del campeonato. El equipo de Roi Sánchez cayó por 38-35 ante IRUDEK Bidasoa Irún tras un encuentro intenso, exigente y de ritmo altísimo, en el que los alicantinos nunca bajaron los brazos y mantuvieron opciones reales hasta los instantes finales.
Desde el primer ataque quedó claro que el Horneo había llegado a Artaleku con la convicción de competir sin complejos. James Parker inauguró el marcador y activó un inicio de partido eléctrico, marcado por las transiciones rápidas y la ausencia de un dominador claro. Bidasoa respondió de inmediato y el intercambio de golpes elevó el ritmo del encuentro hasta convertirlo en un duelo vibrante, con ataques directos, contraataques constantes y poco margen para el error.

Durante gran parte de la primera mitad el equilibrio fue la nota dominante, aunque la mayor eficacia local en los metros finales terminó inclinando ligeramente el marcador. El conjunto irundarra aprovechó mejor sus oportunidades y firmó un tramo final antes del descanso que le permitió abrir una brecha de cinco goles, llegando al intermedio con un 20-15 que reflejaba más el acierto que la diferencia real vista sobre la pista.
El paso por vestuarios no alteró el guion inicial. Bidasoa trató de imponer su ritmo y llegó a manejar ventajas de hasta seis tantos, pero el Horneo volvió a demostrar personalidad y capacidad para rehacerse. Poco a poco fue reduciendo la distancia hasta colocarse a solo tres goles, en uno de los mejores momentos del partido para los alicantinos.
Cuando parecía que el encuentro entraba en una fase favorable para los visitantes, una serie de acciones condicionadas, entre ellas la roja mostrada a Augusto Moreno, permitieron a los de Álex Mozas volver a estirar la diferencia. El Horneo no logró capitalizar una posterior superioridad y el conjunto local supo administrar su ventaja sin terminar de romper el partido.

El tramo final volvió a llenarse de emoción. Aarón Gutiérrez firmó el 32-30 en el minuto 50 y reavivó la esperanza visitante. Cada intento del Bidasoa encontraba respuesta del Horneo, que se negaba a rendirse y mantenía la presión hasta el último segundo. Incluso con menos de un minuto por jugar se abrió la opción de colocarse a un solo gol, pero una pérdida de balón frustró la ocasión y permitió a los locales sentenciar desde su mayor acierto en el cierre del partido.
El 38-35 definitivo no refleja la igualdad real de un encuentro en el que el Horneo BM Alicante volvió a demostrar que puede competir de tú a tú en escenarios de máxima dificultad.
Con esta derrota, el conjunto alicantino se mantiene noveno en la clasificación con 21 puntos y ya centra su atención en la próxima jornada, en la que recibirá al Caserío de Ciudad Real en el Pabellón Pitiu Rochel, en un duelo directo que puede marcar el cierre de la temporada.

Globalon Insight
Partidos como el de Artaleku no siempre dejan puntos, pero sí certezas. El Horneo BM Alicante confirmó en Irún que su identidad competitiva está muy por encima del resultado. Resistir, reaccionar y volver a acercarse en una pista de este nivel no es casualidad: es la consecuencia de un equipo que ha aprendido a creer incluso cuando el marcador no acompaña.
FICHA TÉCNICA
IRUDEK BIDASOA IRÚN (38): Iñaki Cavero (2), Xavi Tua (3), Marko Jevtic (1), Ignacio Peciña, Xavier González (2), Eneko Furundarena, Esteban Salinas (3), Rodrigo Salinas (5), Julen Mujica (1), Piotr Mielczarski (4), Mario Nevado (8), Gorka Nieto (4), Dariel García (4), Jakub Skryniarz, Nacho Vallés (1), Leo Maciel.
HORNEO BM ALICANTE (35): Iván Montoya (2), Javier Borragán (1), Borja Méndez (1), Jose Oliver, Ander Torriko (3), Fabio Teixeira (3), Roberto Domenech, Augusto Moreno, Hugo Mora, Lautaro Robledo (4), Eduardo Escobedo (5), Xabier Barreto (6), James Parker (4), Hamza Walid (1), Aarón Gutiérrez (5), Darko Dimitrievski.




