
El Rayo Vallecano evitó una derrota que parecía inevitable al empatar 1‑1 ante el Levante en Vallecas gracias a un gol de Pathé Ciss en el tiempo añadido. Los franjirrojos jugaron más de media hora en inferioridad numérica tras la expulsión de Mendy, pero no dejaron de insistir hasta encontrar un premio que, por contra, supuso un duro golpe para un Levante que acarició la victoria y ve cómo se le complica su pelea por la permanencia.
El partido comenzó con un Rayo más activo en los primeros compases, intentando imponer ritmo y presión alta, aunque sin traducir su iniciativa en ocasiones claras. El Levante fue ganando presencia con el paso de los minutos y empezó a encontrar espacios por la banda derecha, desde donde llegaron los primeros avisos serios sobre la portería local.
El conjunto granota encontró su premio poco antes del descanso. Un centro medido desde la derecha permitió a Carlos Espí adelantarse en el área y rematar de cabeza para poner el 0‑1 en el marcador. El gol confirmó el buen momento del canterano levantinista y castigó la falta de contundencia local en los metros finales durante la primera mitad.
Tras la reanudación, el encuentro dio un giro decisivo con la expulsión de Mendy por doble amarilla en el minuto 53. El Rayo se quedó con diez hombres y el Levante pasó a controlar el escenario, con espacios para sentenciar el partido. Los visitantes dispusieron de varias ocasiones claras para ampliar la ventaja, pero no lograron cerrar el encuentro, encontrándose con un Rayo que, pese a la inferioridad, mantuvo el orden y el empuje.
Lejos de encerrarse, el equipo vallecano siguió buscando el empate con más fe que claridad. Álvaro García y Jorge de Frutos lo intentaron desde fuera y en acciones aisladas, mientras el Levante optaba por replegarse y buscar la sentencia al contragolpe. Esa decisión permitió que el partido se mantuviera abierto hasta el final.

En el último suspiro, cuando el reloj ya superaba el minuto 94, el Rayo encontró el premio a su insistencia. Un balón colgado al área fue peinado en el primer palo y Pathé Ciss apareció en el segundo para rematar de cabeza y desatar la euforia en Vallecas. Tras unos instantes de incertidumbre y revisión, el tanto fue validado y selló el empate definitivo.
El punto permite al Rayo alejarse de la zona peligrosa y refuerza su carácter competitivo, mientras que el Levante ve cómo se le escapan dos puntos vitales en su lucha por salir del descenso, una pelea que sigue teniendo a los granotas a cinco puntos de la permanencia.
Globalon Insight
El empate resume dos realidades opuestas. El Rayo volvió a demostrar que nunca baja los brazos, incluso en las peores circunstancias. El Levante, en cambio, pagó caro no cerrar un partido que tuvo controlado con superioridad numérica, una factura habitual para los equipos que viven al límite en la clasificación.




