
El balón vuelve a botar para el Horneo BM Alicante y lo hace en uno de los escenarios más intimidantes del continente: el Palau Blaugrana. Este miércoles, a las ocho de la tarde, el conjunto alicantino abre la segunda vuelta de la Liga NEXUS ENERGÍA Asobal tras un parón eterno de 51 días y con un reto de máxima altura. La jornada 16, aplazada inicialmente por la celebración de la Copa de España, se convierte en una cita doblemente simbólica: supone el regreso a la competición y marca el inicio del tramo decisivo de la temporada.
El equipo de Roi Sánchez llega rodado después de una pretemporada invernal larga y muy intencionada. Han sido semanas de trabajo físico, ajustes tácticos y recuperación de sensaciones tras cerrar el 2024 con un triunfo de peso en Huesca (30‑32) que les dejó novenos en la tabla con 12 puntos y con la sensación de que el equipo necesitaba continuidad competitiva para aspirar a más. Ahora, sin margen para el ritmo lento, el calendario les lanza directamente al campeón: un Barça que no ha dejado ni una rendija en quince jornadas y que viene de proclamarse campeón de la Copa de España tras imponerse al Recoletas Atlético Valladolid por 24‑32.
El precedente de la primera vuelta todavía resuena en el Pitiu Rochel. Aquel día, con el debut del club en la Asobal aún fresco, el Barça ganó 24‑37, pero el Horneo mostró orgullo, descaro y un ataque que nunca bajó los brazos. De aquella noche quedaron dos nombres propios que han seguido marcando la pauta ofensiva de sus equipos: Daniel Fernández brilló con ocho goles, Ander Torriko lo hizo con seis. Ambos se mantienen como máximos artilleros de sus clubes, aunque Torriko ha dado un salto más y ya es el tercer goleador de la competición con 88 dianas, una cifra que habla de su impacto y de su evolución como líder anotador.
El desafío en Barcelona exige minimizar errores, sostener la intensidad y atacar con la valentía que este equipo ha mostrado en sus mejores momentos. El Barça, que en su último partido en el Palau arrolló a Logroño La Rioja con un contundente 43‑30, ajusta el marcador como quiere, acelera cuando conviene y castiga cualquier pérdida. Para el Horneo, la clave pasa por que Torriko encuentre espacios, por que el lanzamiento exterior acompañe y por que el trabajo defensivo que tanto orgullo genera en la plantilla logre frenar la avalancha azulgrana en fases del juego. No será sencillo, pero este equipo ya ha demostrado que compite incluso cuando el marcador indica lo contrario.
La semana, además, será intensa para los de Alicante. Tras el duelo en el Palau, el equipo regresará al Pitiu Rochel este domingo 15 para recibir al Sanicentro BM Guadalajara, un partido que, más allá de la exigencia del rival, puede convertirse en la oportunidad perfecta para traducir buenas sensaciones en puntos. Dos encuentros en apenas cuatro días para medir la profundidad de plantilla, la concentración en cada ataque y la madurez competitiva que el cuerpo técnico ha intentado cimentar durante el largo parón invernal.
El Horneo abre la segunda vuelta sin renunciar a nada, con el descaro de quien sabe que para crecer hay que mirar de frente incluso a los gigantes y con la convicción de que los puntos que realmente marcarán su destino vendrán después, en esos duelos donde el margen es fino y cada detalle cuenta. Pero antes, el balonmano les exige un examen mayúsculo. Y ellos, como siempre, llegan a Barcelona para jugarlo sin miedo.
Ficha técnica
Liga NEXUS ENERGÍA Asobal — Jornada 16
Partido: Barça vs Horneo BM Alicante
Fecha: Miércoles 10 de febrero, 20:00h
Lugar: Palau Blaugrana (Barcelona)
Árbitros: pendientes de designación oficial
Situación en la tabla: Barça (1.º, pleno de victorias), Horneo Alicante (9.º con 12 puntos)
Globalon Insight
Este regreso de liga es una radiografía perfecta del momento del Horneo: un equipo ambicioso, con talento en las primeras líneas y con una defensa que ha sostenido partidos complicados, pero que necesita continuidad competitiva para asentarse en la zona media‑alta. Torriko vive uno de los picos de rendimiento más altos de su carrera y su figura condiciona cualquier planteamiento rival. Su duelo indirecto con la defensa azulgrana puede marcar el ritmo del encuentro. Daniel Fernández, por su parte, es el termómetro ofensivo del Barça y su lectura de espacios es una amenaza constante para cualquier retaguardia.
El Horneo debe asumir el partido como un puente: competir cada fase, evitar desconexiones y llegar vivo al tramo final. Más allá del marcador en el Palau, su verdadero punto de inflexión será el duelo del domingo, donde un triunfo permitiría convertir esta semana cargada de desgaste en un impulso clasificatorio. En una Asobal donde cada punto cuesta sudor, este equipo tiene un plan, nombres capaces de decidir y el carácter suficiente para sostener partidos incómodos. Lo que viene ahora no es un obstáculo: es una oportunidad para medir cuánto ha crecido el proyecto.




