
Más de 6.000 corredores han tomado este domingo las carreteras alicantinas para participar en la séptima edición de La Gran Carrera del Mediterráneo, una cita que ha vuelto a convertir el deporte popular en nexo de unión entre Alicante, Elche y Santa Pola.
El Palacio Provincial ha sido el escenario elegido para iniciar una mañana en la que corredores llegados desde diferentes lugares del mundo han compartido el reto de completar un recorrido especialmente vinculado al paisaje mediterráneo de la provincia.
Desde primera hora, los alrededores de la Diputación de Alicante concentraron buena parte del ambiente previo. Los participantes fueron ocupando la zona de salida hasta configurar una imagen que reflejaba la dimensión alcanzada por una carrera que suma ya siete ediciones.
El diputado provincial José Antonio Bermejo fue el encargado de dar la salida, en un acto en el que también estuvo presente el alcalde de Alicante, Luis Barcala.
La prueba está impulsada por la Diputación de Alicante junto al Club Atlético Montemar y los ayuntamientos de Alicante, Elche y Santa Pola, tres municipios que vuelven a quedar conectados a través de un acontecimiento que combina competición, participación popular y promoción del territorio.
Más allá del componente puramente deportivo, la elevada participación vuelve a mostrar la capacidad de este tipo de pruebas para movilizar a miles de personas y generar actividad alrededor de un recorrido que utiliza el Mediterráneo como uno de sus grandes elementos identificativos.
El mar también entra en competición
Mientras los corredores afrontaban su desafío sobre el asfalto, la actividad deportiva se trasladaba también al agua. Sobre las 9:00 horas comenzó la 8ª Gran Carrera del Mediterráneo SUP Race, competición de pádel surf que se desarrolla paralelamente a la carrera pedestre.
Organizada en colaboración con el Club Deportivo Parres, la SUP Race reúne el componente competitivo con la participación popular y la inclusión social, sumando otra disciplina a una jornada diseñada alrededor del deporte y del litoral alicantino.
La coincidencia de ambas pruebas permite que el evento trascienda el formato habitual de una carrera. Tierra y mar comparten protagonismo en una mañana en la que miles de deportistas convierten la costa en escenario de competición.
Globalon Insight
Reunir a más de 6.000 corredores en una prueba que conecta tres de los principales municipios de la provincia supone mucho más que poner en marcha una media maratón. La Gran Carrera del Mediterráneo ha encontrado precisamente en esa unión entre Alicante, Elche y Santa Pola uno de sus elementos diferenciales.
La celebración simultánea de la SUP Race amplía todavía más ese concepto. El resultado es una jornada en la que deporte popular y competición conviven sobre el asfalto y el Mediterráneo, proyectando además una imagen reconocible de la provincia: actividad deportiva, costa y miles de participantes compartiendo un mismo escenario.




