El Villarreal volvió a sonreír en la Liga de Campeones. El equipo castellonense derrotó este martes al Nápoles por 3-1 en el Estadio de la Cerámica y dejó atrás una preocupante dinámica europea que se prolongaba desde la pasada temporada. La reacción amarilla tuvo aún más mérito al llegar después de encajar un gol en los primeros minutos ante un rival que comenzó dominando y mostrando toda su pegada ofensiva.
El conjunto italiano salió decidido a imponer su ritmo. Aprovechando los espacios en las bandas y la presencia de Hojlund en el área, el Nápoles generó peligro desde el inicio y encontró premio en una acción a balón parado. En el minuto 8, Rrahmani cazó un rechace tras un cabezazo que había golpeado en el larguero y adelantó a los visitantes.
Lejos de venirse abajo, el Villarreal reaccionó con personalidad. Los de Iñigo Pérez aumentaron la intensidad, ganaron presencia en campo contrario y comenzaron a acumular ocasiones. Mikautadze, Gerard Moreno y Gueye rozaron la igualada ante un Nápoles que empezó a sufrir cada vez que el balón se acercaba a su área.
Sin embargo, el equipo italiano también dispuso de oportunidades para ampliar diferencias. McTominay encontró espacios en transición y Hojlund llegó a estrellar un balón en el travesaño, avisos que mantuvieron la incertidumbre en el marcador durante varios minutos.
El encuentro cambió definitivamente en una acción inesperada. Un grave error en la salida de balón napolitana permitió a Mikautadze interceptar una cesión comprometida, superar a Milinkovic-Savic y establecer el empate en el minuto 23. El tanto impulsó definitivamente al Villarreal.
Apenas cuatro minutos más tarde llegó la remontada. Mouriño se sacó un potente disparo desde fuera del área que sorprendió a la defensa visitante y dio la vuelta al partido. La Cerámica pasó de la preocupación inicial al entusiasmo en apenas unos minutos.
Con ventaja en el marcador, el Villarreal mantuvo la ambición. El partido se convirtió por momentos en un intercambio constante de ataques, aunque el conjunto castellonense supo competir con intensidad para conservar su ventaja antes del descanso.
Tras pasar por vestuarios, el Nápoles intentó asumir más protagonismo. Allegri movió el banquillo con varias sustituciones y modificó su sistema para buscar una reacción, pero el Villarreal respondió con un enorme despliegue físico en el centro del campo. Gueye, Comesaña y Saliba sostuvieron al equipo en los momentos de mayor exigencia y limitaron las opciones ofensivas italianas.
La ocasión más clara para los visitantes en la segunda mitad llegó en las botas de Hojlund, que obligó a intervenir con acierto a Luiz Júnior. El guardameta brasileño respondió cuando más lo necesitaba su equipo y mantuvo intacta la ventaja.
Cuando el Nápoles más empujaba, el Villarreal encontró la sentencia. En el minuto 86, Oluwaseyi aprovechó un rechace defensivo para conectar un gran disparo al ángulo y cerrar definitivamente el encuentro. El gol desató la celebración de una afición que llevaba demasiado tiempo esperando una noche europea de alegría.
La victoria permite al conjunto de Iñigo Pérez recuperar confianza en la máxima competición continental y mantenerse plenamente vivo en la lucha por la clasificación para la siguiente fase.
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Más allá del resultado, el Villarreal dejó una sensación especialmente positiva por su capacidad de reacción. El equipo no se descompuso tras el gol inicial del Nápoles y mostró madurez competitiva para remontar ante un rival de primer nivel. El triunfo supone además un importante impulso anímico para un proyecto que necesitaba romper cuanto antes la inercia negativa acumulada en sus últimos compromisos europeos.
Ficha técnica
Villarreal (3): Luiz Júnior; Mouriño, Pau Navarro, Renato Veiga, Romero; Saliba, Santi Comesaña (Cardona, min. 83), Gueye (Ayoze, min. 83), Moleiro (Foyth, min. 67); Gerard Moreno (Freeman, min. 65) y Mikautadze (Oluwaseyi, min. 65).
Nápoles (1): Milinkovic-Savic; Rrahmani, Rafa Marín (Lobotka, min. 62), Badiashile; Politano (Lang, min. 60); McTominay (Spinazzola, min. 60), Gilmour (Lorenzo Lucca, min. 72), Di Lorenzo; De Bruyne, Giovane (Neres, min. 60) y Hojlund.
Goles: 0-1, min. 8: Rrahmani. 1-1, min. 23: Mikautadze. 2-1, min. 27: Mouriño. 3-1, min. 86: Oluwaseyi.
Árbitro: Daniel Siebert (Alemania). Amonestó a Mikautadze (min. 32) y Saliba (min. 67), por el Villarreal, y a Giovane (min. 55), De Bruyne (min. 62) y Di Lorenzo, por el Nápoles.
Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada de la Liga de Campeones disputado en el Estadio de la Cerámica ante 19.128 espectadores. El portero Peter Gulacsi no entró en la convocatoria del Villarreal tras sufrir un robo a mano armada en su domicilio durante la madrugada. El jugador contó con permiso del club para ausentarse del encuentro.




