
Viveros Herol Nava sigue escribiendo una de las grandes historias del torneo en Alicante. En su primera presencia en una fase final de la Copa del Rey, el conjunto de Carlos Villagrán firmó un triunfo sólido y trabajado ante REBI Cuenca, resolviendo un partido equilibrado durante muchos minutos que acabó decantándose por la consistencia defensiva y la gestión de los momentos clave.
El encuentro arrancó con un ritmo alto y una evidente tensión competitiva en cada acción. Nava mostró iniciativa en los primeros compases, pero Cuenca reaccionó con rapidez, ajustando su defensa y encontrando soluciones ofensivas que le permitieron tomar ventaja en el marcador. La falta de acierto de cara a portería del conjunto segoviano facilitó ese primer momento de control conquense, que llegó a abrir una pequeña brecha avanzada la primera mitad.

Sin embargo, el partido no dejó de moverse en márgenes estrechos. Nava empezó a crecer desde la intensidad atrás, cerrando mejor los espacios y dificultando las circulaciones de Cuenca. Ese cambio permitió recortar distancias de forma progresiva hasta devolver el equilibrio antes del descanso, con el marcador completamente abierto y sin un dominador claro.
Tras el paso por vestuarios, el duelo mantuvo esa sensación de igualdad durante varios minutos, aunque con pequeños matices. Cuenca trató de sostener su ventaja mínima, pero el paso del tiempo empezó a favorecer a un Nava que se sentía cada vez más cómodo en escenarios de contacto y desgaste. La defensa segoviana elevó su nivel y permitió que Martins adquiriera protagonismo en portería, sosteniendo al equipo en fases de máxima exigencia.

El punto de inflexión llegó en el último tramo. Un tiempo muerto de Cuenca no logró frenar la dinámica y Nava aprovechó su oportunidad para abrir una diferencia que ya sí resultaría determinante. La gestión de los minutos finales fue madura, sin precipitaciones, cerrando cada posesión con criterio y neutralizando los intentos de reacción rival.
Cuenca tuvo una última opción para estrechar el marcador, pero no consiguió concretarla, dejando el desenlace en manos de un Nava que no perdonó. El conjunto segoviano firmó así un triunfo de peso que le mete en semifinales y le permitirá medirse a todo un Barça en uno de los grandes duelos del fin de semana en el Centro de Tecnificación.
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El triunfo de Nava es un reflejo claro de cómo los equipos emergentes pueden competir en escenarios de máxima exigencia cuando sostienen un plan colectivo firme. Su capacidad para ajustar defensivamente tras un inicio irregular marcó el desarrollo del partido y evidenció una madurez competitiva poco habitual en debuts de este calibre. Por su parte, Cuenca volvió a mostrar solvencia en muchos tramos, pero no logró mantener continuidad ni eficacia en los momentos decisivos. El cruce de semifinales ante el Barça presenta ahora un contraste evidente entre la profundidad estructural azulgrana y la inercia competitiva de un Nava que ha demostrado que sabe sobrevivir en partidos de tensión máxima.
Ficha técnica:
Viveros Herol Nava (30-27) REBI Cuenca
Viveros Herol Nava (13+17)
Patotski y Martins en portería; Reig (3), Otero (6), Fernández (1), Ahumada (1), Carró, Da Silva, Villagrán (4), Arzoz (2), Pasquet (4), Ortiz (3), Pereira (1), Bandeira (2), Roca, Herranz (3)
REBI Cuenca (13+14)
Tonicher y Arguillas en portería; Aldini, De Castro (1), Roque (5), Martín, Moscariello (4), Freire, Antúnez (3), Toth (2), Matos, Pizarro (4), Perbelini (7), Espinosa (1), Gándara, Tavares
Marcador | 2-1, 4-4, 5-7, 7-7, 8-9 y 13-13; 15-16, 20-18, 24-20, 26-23, 28-24 y 30-27




