
España sub-17 se despide del Europeo con una derrota especialmente dolorosa. El equipo de Sergio García firmó una semifinal seria, con más iniciativa, más presencia en campo rival y una sensación de dominio que no encontró reflejo suficiente en el marcador. Italia resistió, aprovechó una de sus opciones y terminó imponiéndose en la tanda de penaltis después del 1-1 registrado al final del tiempo reglamentario.
La Selección española asumió el control del partido desde el principio. Movió el balón con criterio, obligó a Italia a replegarse y logró instalarse con frecuencia cerca del área rival. Ian Mencia, Jordi Pesquer, Christian Imga, Ebrima Tunkara o Holmes Junior participaron en un primer tiempo de clara iniciativa española, aunque sin el premio del gol. La ocasión más importante llegó desde el punto de penalti tras una acción de Imga, pero el lanzamiento no terminó en la red y el partido siguió abierto.

Ese momento tuvo un peso evidente en el desarrollo posterior del encuentro, porque Italia encontró petróleo en una acción aislada. Un penalti transformado por Croci en el minuto 42 permitió a la selección italiana marcharse al descanso con ventaja pese a que el desarrollo del choque estaba siendo favorable a España. El marcador castigaba con dureza a un equipo que había puesto más juego, más ritmo y más intención sobre el césped.
Tras el paso por vestuarios, el guion apenas cambió. España siguió insistiendo, acumulando posesión y atacando con paciencia ante una Italia muy junta, cómoda en la resistencia y preparada para proteger su renta. Rubén Gómez aportó energía desde el banquillo, Enzo Alves rozó el empate con un remate al larguero y la sensación general era que la Selección estaba haciendo méritos suficientes para evitar la eliminación.

El empate llegó en el minuto 78, cuando el partido ya avanzaba hacia su tramo más comprometido para España. En una jugada llena de rechaces e insistencia dentro del área, Mikel Urrestarazu encontró el camino del gol y devolvió la justicia mínima a una semifinal que hasta ese momento estaba premiando en exceso la eficacia italiana y castigando la falta de acierto española.
Con el 1-1, el encuentro entró en una fase más abierta, pero sin cambios en el marcador. En esta ronda no había prórroga, de modo que la resolución quedó directamente en manos de la tanda de penaltis. Ahí, Italia se mostró más firme. Lupo detuvo los lanzamientos de Ian Mencia y Enzo Alves, y España vio cómo se escapaba el pase a la final pese a haber dejado una imagen competitiva y futbolística más que notable.
La eliminación duele por el contexto y por la forma. No fue una caída provocada por inferioridad ni por falta de ambición, sino por esa mezcla de eficacia rival y falta de acierto propio que tantas veces define el fútbol de alto nivel. España se marcha con tristeza, pero también con señales claras de futuro en una generación que ha mostrado recursos, personalidad y capacidad para competir en escenarios exigentes.
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La derrota deja un mensaje complejo, pero útil. España sub-17 volvió a mostrar una identidad muy reconocible, basada en el control, la iniciativa y la intención ofensiva, pero se topó con una realidad que también forma parte del proceso competitivo: no basta con jugar mejor si no se acierta en las áreas. Italia sobrevivió al dominio español y llevó el partido al terreno que más le convenía. Para esta generación, la semifinal deja una herida evidente, aunque también un aprendizaje de valor competitivo. Hay base, talento y recorrido, pero partidos así obligan a crecer desde la contundencia y la eficacia.
FICHA TÉCNICA
ITALIA.- Once inicial: Christian Lupo; Giampaolo Bonifazi, Andrea Donato, Ludovico Varali, Matteo Albini (Lorenzo Dattilo, m. 46); Edoardo Biondini (C), Gianluca Okon (Francesco Ballarin, m. 89), Francesco Gasparello (Edoardo Dario Rocca, m. 58); Thomas Corigliano; Diego Perillo (Jacopo Landi, m. 73) y Federico Croci (Tommaso Casagrande, m. 58).
Banquillo: Emanuele Giaretta (p. s.), Djibril Diallo, Jacopo Landi, Marcello Fugazzola, Lorenzo Dattilo, Lorenzo Puricelli, Francesco Ballarin, Tommaso Casagrande y Edoardo Dario Rocca.
Entrenador: Daniele Franceschini.
ESPAÑA.- Once inicial: Guille Ponce; Raúl Expósito, Mario Díaz (C), Sergi Mayans, Jordi Pesquer; Holmes Junior (Cherif Fofana, m. 75), Ian Mencia, Ebrima Tunkara; Abdou Kemo (Mikel Urrestarazu, m. 75), Roberto Tomás (Enzo Alves, m. 57) y Christian Imga (Rubén Gómez, m. 65).
Banquillo: Darlington Chichoro (p. s.), Arnau Cases, Jorge Domínguez, Mikel Urrestarazu, Rubén Gómez, Cherif Fofana, Mauro Valeiro, Joaquín Sánchez ‘Polli’ y Enzo Alves.
Entrenador: Sergio García.
Goles:
0-1 | Croci, de penalti, min. 42.
1-1 | Mikel Urrestarazu, min. 78.
PENALTIS

1-0 | Sergi Mayans, gol.
1-1 | Corigliano, gol.
1-1 | Ian Mencia, para Lupo.
1-2 | Casagrande, gol.
1-2 | Enzo Alves, para Lupo.
1-3 | Dattilo, gol.
2-3 | Jordi Pesquer, gol.
2-4 | Rocca, gol.
Árbitro principal: Tom Owen (GAL).
Árbitros Asistentes: Lewiss Edwards (GAL) y Eraklis Komodromos (CYP)
Cuarto árbitro: Konstantinos Fellas (CYP).
Competición: Semifinales del Europeo sub-17.
Estadio: Lilleküla staadion (Tallinn).
Tarjetas amarillas: Giampaolo Bonifazi (m. 28), Sergi Mayans (m. 60), Gianluca Okon (m. 61), Edoardo Dario Rocca (m. 88).




