
Hay derrotas que saben a salto adelante. Y la del Pinocchio Benidorm en la final del Campeonato de España juvenil femenino es una de ellas. El equipo alicantino firmó un torneo sobresaliente en Zaragoza y se colgó una plata histórica tras caer 3-1 ante DSV Sant Cugat en un partido mucho más igualado de lo que indica el marcador.
No es solo un subcampeonato. Es una declaración: Benidorm ya está en el mapa del voleibol base nacional.
Un torneo de menos a más… hasta plantarse en la final
El camino del Pinocchio Benidorm no fue sencillo. Fue, de hecho, el típico recorrido que construye equipos competitivos de verdad.
En octavos, victoria clara ante Pago de la Jaraba La Enseñanza (0-3), sin concesiones. En cuartos, llegó el primer gran aviso: un partido durísimo ante Feel Alcobendas que se resolvió en el tie-break (2-3), mostrando carácter en los momentos de máxima presión.
Y en semifinales, golpe sobre la mesa: triunfo contundente frente a CV Leganés (0-3) para meterse en la gran final con autoridad.
“Cuando un equipo gana en todos los registros —rápido, sufrido y dominante— ya no es casualidad.”
La final: competir hasta el último punto
El duelo por el título fue un pulso constante. DSV Sant Cugat se llevó el partido (25-18, 25-21, 23-25, 29-27), pero el Pinocchio Benidorm nunca se desenganchó.
Tras ceder los dos primeros sets, el equipo reaccionó con personalidad para llevarse el tercero. En el cuarto, rozó el empate en un final de infarto que se decidió por detalles mínimos.
Ese 29-27 final no solo cerró el partido. También dejó claro que este equipo sabe competir cuando más pesa el balón.
“Estuvieron a dos puntos del tie-break. A dos puntos de cambiar la historia.”
Más que una medalla: el crecimiento de un proyecto
Este subcampeonato no aparece de la nada. Es el resultado de un trabajo constante dentro del Club Voleibol Playas de Benidorm, que ya encadenó otro subcampeonato nacional en categoría cadete la pasada temporada.
El equipo dirigido por Nacho Madaleno y Loli Cortinas ha construido algo más que resultados:
un bloque sólido, con identidad, que entiende el juego y compite como colectivo.
Compromiso, evolución y cohesión han sido las claves de un grupo que ha ido creciendo partido a partido hasta plantarse en una final nacional.
Nombres propios de una generación que apunta alto
Detrás del éxito hay un grupo amplio que ha sostenido el rendimiento durante todo el campeonato. Jugadoras como Sara Garrigós (capitana), Elena Collado (líbero), Claudia González, Noelia Salcedo o Carla Campillo, entre otras, han sido parte de un equipo que ha destacado por su equilibrio y mentalidad competitiva.
No es un equipo de una sola estrella. Es un bloque.
“Cuando el talento se reparte, el techo del equipo sube.”
El mensaje: el voleibol también tiene futuro en la costa
En un panorama deportivo dominado por otros focos, lo de Benidorm tiene un valor añadido. Este subcampeonato confirma que el voleibol base sigue creciendo y que hay proyectos capaces de competir con cualquiera a nivel nacional.
Y para el público joven, deja una idea potente:
no hace falta irse lejos para ver deporte de alto nivel… a veces está más cerca de lo que parece.





