La sentencia dictada en el conocido caso de los insultos racistas a Vinícius Júnior ha supuesto un cambio de paradigma en la respuesta penal frente al racismo en el deporte. Así lo ha destacado la fiscal delegada de delitos de odio en Valencia, Susana Gisbert, que considera que este fallo judicial ha abierto una nueva etapa en la forma de afrontar estas conductas desde el ámbito judicial.
Gisbert realizó estas declaraciones durante un encuentro centrado en la violencia en el deporte, organizado por el Instituto de Estudios Europeos e Internacionales de la Universidad Católica de Valencia, en colaboración con la Dirección General de la Guardia Civil. La jornada reunió a representantes de la Fiscalía, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a responsables del ámbito deportivo profesional.

Durante su intervención, la fiscal alertó sobre la baja tasa de denuncias en el deporte español, señalando que apenas se llega a comunicar en torno al diez por ciento de los casos. En este sentido, insistió en que la infradenuncia sigue siendo uno de los principales obstáculos para erradicar estas conductas y advirtió del papel que juegan las redes sociales, que “amplifican y normalizan comportamientos que no pueden ser tolerados”.
El encuentro contó también con la participación del director de Seguridad, Integridad y Emergencias de LaLiga, Carlos del Valle, quien aportó una visión desde el fútbol profesional. Del Valle subrayó que en los últimos años se ha producido un cambio significativo y apuntó a una reducción cercana al 20 % del discurso de odio en redes sociales, un descenso que atribuyó, en parte, a que los autores de los insultos “ya no se sienten tan protegidos como antes” por el anonimato.
No obstante, Del Valle fue claro al señalar que este tipo de conductas “nunca desaparecerán por completo”, aunque defendió que sí es posible reducirlas de forma notable con medidas sostenidas, coordinación institucional y sanciones efectivas.
La jornada incluyó una mesa redonda dedicada a la violencia en eventos deportivos profesionales, en la que participaron el inspector jefe de la Policía Nacional Jesús García, el jefe de seguridad del Valencia CF Julián Suescum y el responsable del Roig Arena Pablo Gener. Todos coincidieron en identificar a los grupos ultras como uno de los principales retos actuales para la seguridad en el deporte y alertaron de su reactivación en determinados contextos.
En este marco, reclamaron más educación y concienciación, subrayando que estos grupos “no pueden tener cabida en el deporte”. Además, Jesús García avanzó que el futuro Nuevo Mestalla incorporará mejoras relevantes en materia de seguridad, como una mejor sectorización de aficiones, accesos más ordenados, evacuaciones más ágiles y un refuerzo tanto de los servicios sanitarios como del control de flujos dentro del recinto.
Globalon Insight
La sentencia del caso Vinícius no solo sanciona un hecho concreto, sino que envía un mensaje claro: el racismo ya no puede ser tratado como una anécdota del fútbol. El reto ahora pasa por trasladar este cambio jurisprudencial a la denuncia cotidiana, al entorno digital y a las gradas, donde la prevención, la educación y la firmeza legal deben caminar juntas.




