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::Baloncesto – 67-70. El Baskonia resiste el pulso al Barcelona y rompe una espera de casi dos décadas

El equipo vitoriano gestiona un final espeso y castiga al Barça para volver a una final de Copa 17 años después

 

El Kosner Baskonia volvió a sentirse grande cuando el margen era mínimo y el error podía ser definitivo. En una semifinal espesa, cargada de imprecisiones y tensión, el conjunto vitoriano supo mantenerse en pie cuando el Barça parecía tener el partido controlado y encontró su momento en el tramo decisivo para imponerse por 67‑70 y regresar, diecisiete años después, a una final de la Copa del Rey.

El partido no fue brillante, pero sí exigente. Desde el inicio quedó claro que el acierto iba a ser un bien escaso y que la gestión emocional tendría tanto peso como la pizarra. El Barça salió más fluido, con Laprovittola y Clyburn marcando el ritmo y obligando al Baskonia a ajustar pronto. El equipo azulgrana llegó a abrir una renta cómoda, pero el conjunto vitoriano tuvo paciencia. No se dejó arrastrar por el marcador ni por el contexto y entendió que el encuentro iba a ofrecer oportunidades.

El alero del Baskonia Rodions Kurucs celebra un triple durante el partido de semifinales de la Copa del Rey de Baloncesto que Barcelona y Baskonia disputaron en el Roig Arena, en Valencia. EFE/ Manuel Bruque

A medida que avanzaba el primer cuarto, el Barça fue perdiendo frescura y el Baskonia empezó a diversificar su amenaza ofensiva. Spagnolo, Luwawu‑Cabarrot, Diakité y Forrest encontraron caminos hacia el aro y permitieron al equipo sobrevivir sin depender de un solo foco. Esa capacidad para sumar desde distintos frentes sostuvo a los de Vitoria cuando el partido amenazaba con romperse.

El segundo cuarto confirmó ese cambio de tendencia. El Baskonia completó la remontada y tomó la iniciativa en un intercambio constante de canastas en el que el Barça ya no lograba imponer su ritmo. El descanso llegó con una ventaja mínima para los vitorianos, suficiente para reforzar la sensación de que el partido estaba completamente abierto y que el desenlace dependería de los detalles.

Tras la reanudación, el encuentro entró en una fase caótica. Ambos equipos intentaron acelerar, pero la precisión no acompañó. Las pérdidas se acumularon, el juego se desordenó y el marcador avanzó a cuentagotas. En ese escenario incómodo emergió Laprovittola, que asumió galones y sostuvo al Barça con puntos y generación para abrir una pequeña brecha que, dadas las circunstancias del partido, parecía significativa.

El tercer cuarto se cerró con esa sensación favorable al conjunto azulgrana, pero el guion aún tenía un giro reservado. Pascual dio descanso a Laprovittola y el Baskonia supo leer el momento. Un par de tiros liberados ajustaron el marcador y devolvieron la confianza a un equipo que había esperado pacientemente su oportunidad. Cuando el argentino regresó a pista, el partido ya estaba en un escenario mucho más estrecho.

Los jugadores del Baskonia celebran la victoria al finalizar el partido de semifinales de la Copa del Rey de Baloncesto que Barcelona y Baskonia disputaron en el Roig Arena, en Valencia. EFE/ Manuel Bruque

El Baskonia había entrado en modo supervivencia. Luwawu‑Cabarrot y Forrest lideraron la remontada y, por primera vez en muchos minutos, el Barça empezó a acusar la presión. Los tiros liberados dejaron de entrar y cada posesión pesaba como una losa. El partido se decidió en acciones muy concretas, con defensas agresivas y un último ataque azulgrana que no encontró una opción limpia para forzar la prórroga.

El lanzamiento forzado de Joel Parra no tocó aro y el Baskonia certificó una victoria de enorme valor simbólico. No fue un triunfo brillante, pero sí uno de esos que definen a los equipos que saben competir cuando el partido se convierte en una prueba de nervios. Diecisiete años después, el conjunto vitoriano vuelve a una final de Copa con la sensación de haber sobrevivido a sí mismo y a su rival.

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Las semifinales de Copa no siempre premian al mejor ataque, sino al equipo que entiende cuándo esperar y cuándo golpear. El Baskonia no dominó el partido, pero dominó el tiempo. Supo aguantar, no se descompuso en los peores momentos y encontró su ventana justo cuando el Barça necesitó aire. En partidos así, la paciencia también gana títulos.

Ficha técnica

67. Barcelona (21+16+21+9): Laprovittola (12), Brizuela (-), Clyburn (11), Shengelia (12), Vesely (6) -cinco titular-, Punter (9), Cale (-), Satoransky (6), Hernangómez (6) y Parra (5).

70. Kosner Baskonia (16+22+11+21): Forrest (10), Howard (3), Radzevicius (7), Frisch (-), Diakite (10) -cinco titular-, Villar (-), Omoruyi (4), Kurucs (14), Luwawu‑Cabarrot (13) y Spagnolo (9).

Árbitros: Pérez Pizarro, Calatrava y Olivares. Sin eliminados.

Incidencias: segunda semifinal de la Copa del Rey disputada en el Roig Arena de València ante unos 15.088 espectadores.

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