Tenis de Mesa

::Tenis de mesa – Diego y Alberto Lillo firman una final histórica para el tenis de mesa valenciano

Los hermanos alicantinos hacen historia en Tarragona con el primer título absoluto individual para la Comunitat Valenciana y un duelo familiar sin precedentes

El tenis de mesa alicantino ya tiene una página propia en la historia del deporte español. Diego y Alberto Lillo protagonizaron una final inédita en el Campeonato de España Absoluto individual, disputado en Tarragona, convirtiéndose en los primeros jugadores nacidos en la Comunitat Valenciana en alcanzar este partido decisivo… y, además, haciéndolo juntos. Nunca antes dos hermanos habían coincidido en una final absoluta, y nunca antes Alicante había estado tan alto en el podio nacional.

La imagen del duelo fraternal resume una trayectoria construida paso a paso desde la base. Ambos comenzaron a dar sus primeros golpes en la Escuela Municipal del Ayuntamiento de Alicante y crecieron deportiva y personalmente en el , un proyecto que ha hecho de la cantera su seña de identidad. Años después, ese trabajo silencioso ha cristalizado en un éxito que trasciende lo individual.

El camino de Alberto Lillo hacia la final fue impecable. El alicantino mostró una solidez incuestionable durante todo el campeonato, superando cada ronda sin ceder un solo set y alcanzando el partido definitivo con una autoridad que hablaba de su momento competitivo. Al otro lado de la mesa esperaba su hermano Diego, que llegó al mismo destino por una vía más exigente, superando cruces muy ajustados frente a rivales de máximo nivel y demostrando una fortaleza mental clave en los momentos decisivos.

La final respondió a todo lo que prometía el contexto. Fue intensa, larga y cargada de emoción, hasta el punto de que Diego Lillo necesitó nueve bolas de partido para cerrar el encuentro y proclamarse campeón de España absoluto individual. Un desenlace que ya forma parte de la memoria del tenis de mesa alicantino y que simboliza la igualdad y el alto nivel alcanzado por ambos jugadores.

El campeonato dejó aún más motivos para el orgullo. Diego Lillo sumó un segundo oro al proclamarse campeón de dobles masculinos junto al madrileño Rafael de las Heras, convirtiéndose en el único deportista nacional que logró dos títulos en esta edición de los Campeonatos de España Absolutos. Un doblete que confirma su condición de referencia nacional y que redondea una actuación sobresaliente.

Y el calendario no da tregua. Sin tiempo para celebraciones prolongadas, la misma sede de Tarragona acoge desde esta tarde la Copa del Rey, una nueva oportunidad para que el Alicante Tenis Mesa continúe sorprendiendo. El club afronta la competición con tres jugadores formados íntegramente en su cantera, dispuestos a competir sin complejos ante equipos con plantillas construidas a golpe de grandes fichajes.

Más allá de los títulos, lo ocurrido en Tarragona deja un mensaje claro. El trabajo desde la base, la continuidad de un modelo formativo y la confianza en el talento propio pueden llevar a lo más alto, incluso en un deporte tan exigente y competitivo como el tenis de mesa.

Globalon Insight
La final entre Diego y Alberto Lillo no es solo un éxito deportivo, es la validación de un modelo. Alicante demuestra que invertir en formación y paciencia puede romper techos históricos. Cuando la cantera funciona, los hitos dejan de ser casualidad y se convierten en consecuencia.

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