El Coliseum vivió una tarde peculiar: un encuentro cerrado, duro, táctico hasta rozar lo hermético, decidido por

un protagonista inesperado. En un choque donde los ataques sufrían para enlazar jugadas, fue Allan Romeo Nyom quien rompió el molde con una acción tan improbable como decisiva que terminó en el 1-0 de Mauro Arambarri, suficiente para que el Getafe vuelva a asomar la cabeza en la carrera europea.
El partido llegaba marcado por la necesidad. El Elche acumulaba seis jornadas sin ganar y el Getafe venía de dos derrotas consecutivas que habían enfriado su ambición clasificatoria. Ambos técnicos, Éder Sarabia y José Bordalás, llegaban obligados a reaccionar.
Un plan de control que anuló al Elche

Sarabia agitó el once con decisiones que buscaban dinamismo: Diangana y Neto para acelerar por dentro y Pétrot en el eje de la defensa. El objetivo era sortear la presión azulona. Pero el giro táctico más comentado fue el de Bordalás: Nyom en el lateral izquierdo.
El movimiento, lejos de ser anecdótico, condicionó el duelo. El Getafe priorizó la interrupción del juego rival. Luis Milla, más pendiente de destruir que de crear, y un bloque compacto consiguieron ahogar la salida del balón del Elche, que vivió uno de sus encuentros con menor control de la temporada.
El resultado fue un primer tiempo enmarañado, con pocas alegrías ofensivas y muchas disputas por cada metro. Aun así hubo ocasiones puntuales: un remate acrobático de Nyom —fiel a su estilo heterodoxo—, un intento de Álvaro Rodríguez y una volea de Héctor Fort que obligó a David Soria a estirarse para evitar el 0-1.
La lesión de Diangana cambia el guion
Justo antes del descanso, Sarabia perdió a Diangana por lesión. Su entrada obligada, Mendoza, modificó el plan del técnico: menos físico, más toque. Esa variación, paradójicamente, acabó teniendo impacto directo en la jugada clave del partido.
Nyom, la bicicleta más inesperada
Minuto 55. El encuentro seguía atascado, sin dueño claro. Y entonces apareció Nyom, en la jugada más sorprendente de la tarde: una bicicleta limpia, efectiva, para dejar atrás precisamente a Mendoza. Tras el regate, el lateral puso un centro a pierna cambiada hacia Kiko Femenía, cuya volea encontró la prolongación de Arambarri, llegando desde segunda línea para cabecear el 1-0.
El Coliseum estalló. No tanto por el regate en sí, sino por el contraste: uno de los futbolistas menos imaginados para firmar una acción de desborde técnica terminó siendo la chispa que necesitaba un partido sin ritmo. Bordalás lo sustituyó minutos después, consciente de que había cumplido con creces.
Elche, volc volcado; Soria, decisivo
El Elche, obligado por el marcador, buscó el empate con más intención que precisión. Su mejor ocasión llegó ya en añadido, con un remate de Affengrugger que se encontró con una intervención brillante de David Soria, una parada que valió tanto como el gol.
El Getafe resistió sin concesiones, fiel al estilo que lo ha hecho reconocible durante años: orden, rigor y una intensidad que no se negocia. El Elche, pese a los cambios ofensivos finales, nunca encontró vías claras para igualar.
Un triunfo que devuelve oxígeno
La victoria deja al Getafe a un punto de la sexta plaza, aunque con un partido más. El Elche amplía su mala racha, pero mostró capacidad competitiva en un partido complejo. El balance final es tan directo como el resultado: un choque áspero decidido por quien menos figuraba en el guion.
FICHA TÉCNICA
Getafe (1): Soria; Juan Iglesias, Duarte, Djené, Nyom (Diego Rico, 65’); Kiko Femenía (Javi Muñoz, 79’), Milla, Arambarri, Sancris (Kamara, 80’); Mayoral (Neyou, 90’) y Liso.
Elche (0): Iñaki Peña; Álvaro Núñez, Affengrugger, Pétrot, Héctor Fort (Pedrosa, 64’); Diangana (Mendoza, 46’), Febas, Neto (Aguado, 61’), Valera (Santiago, 71’); Álvaro y André Silva (Rafa Mir, 71’).
Gol: 1-0, Arambarri (55’).
Árbitro: Alejandro Hernández (Comité Canario). Amarillas a Milla (43’) y Djené (78’) por el Getafe; Aguado (86’) por el Elche.
Incidencias: Jornada 14 de LaLiga EA Sports, disputada en el Coliseum ante unos 8.000 espectadores.




