El Valencia CF ha decidido pulsar el botón de reinicio apenas cinco jornadas después del comienzo de LaLiga EA Sports. El club de Mestalla anunció este domingo una profunda remodelación de su estructura deportiva que incluye la salida del entrenador del primer equipo, Carlos Corberán, del CEO de fútbol Ron Gourlay y de todos los integrantes del equipo ejecutivo y técnico que formaban parte del actual proyecto.
La medida supone uno de los movimientos más drásticos de los últimos años en la entidad valencianista. No se trata únicamente de un relevo en el banquillo, sino de una transformación completa del organigrama que dirigía el área de fútbol. Junto a Gourlay abandonan el club Lisandro Isei, Hans Gillhaus, Andrés Zamora y Malek Shafei, nombres que habían formado parte de la estructura diseñada para relanzar al Valencia.
La decisión llega en un momento especialmente delicado en el terreno deportivo. El conjunto blanquinegro ocupa el último puesto de la clasificación tras sumar únicamente un punto en las cinco primeras jornadas del campeonato. Las cifras reflejan la dimensión de la crisis: un solo gol marcado y diez encajados en el arranque liguero.
El caso de Corberán resulta especialmente llamativo por la rapidez con la que ha cambiado el escenario. El técnico valenciano había llegado al primer equipo en diciembre de 2024 y logró asegurar la permanencia en su primera campaña al frente del conjunto de Mestalla. Ese trabajo convenció a la dirección deportiva para ampliar recientemente su vinculación contractual hasta 2028, una apuesta que ahora queda anulada apenas unos meses después.
También pierde su cargo Ron Gourlay, incorporado como CEO de fútbol en mayo de 2025. Durante su etapa asumió algunas de las decisiones estratégicas más relevantes del área deportiva, incluida la continuidad de Corberán al frente del banquillo.
Mientras el club busca una nueva dirección para el proyecto, la responsabilidad inmediata recaerá sobre Óscar Sánchez. El entrenador del filial dirigirá provisionalmente al primer equipo a la espera de que la entidad anuncie quién liderará la próxima etapa deportiva.
El comunicado difundido por el Valencia insiste en que esta profunda renovación responde a la intención de abrir un nuevo ciclo tanto en la gestión como en el ámbito deportivo. La entidad asegura que mantiene su apuesta por construir un proyecto estable, competitivo y sostenible, aunque el alcance de los cambios evidencia la preocupación existente por la situación actual.
La incógnita ahora es quién asumirá las riendas de una reconstrucción que arranca con el equipo como colista, con la afición inquieta y con la necesidad urgente de revertir una dinámica que ha encendido todas las alarmas apenas iniciado el campeonato. En Mestalla ha comenzado una nueva era, aunque todavía quedan muchas preguntas por responder sobre sus protagonistas y su rumbo.




