
El Horneo Alicante comprobó este sábado la enorme exigencia de la Liga Asobal. El conjunto dirigido por Roi Sánchez cayó por 31-41 frente al Fraikin Granollers en el Pabellón Pitiu Rochel, un resultado quizá demasiado amplio para lo visto durante buena parte del encuentro, pero que refleja la capacidad del conjunto catalán para castigar cada error y convertir los partidos igualados en victorias contundentes.
Durante los primeros quince minutos, el equipo alicantino ofreció una de sus versiones más competitivas de este inicio de temporada. Con Juan Carlos Sempere liderando las acciones ofensivas y Joan Guitart respondiendo bajo palos, el Horneo fue capaz de marcar el ritmo y gobernar el marcador ante un rival llamado a pelear por las posiciones nobles de la clasificación.
Aaron Gutiérrez inauguró el marcador cuando apenas habían transcurrido 42 segundos y James Parker amplió rápidamente la ventaja para los locales. El conjunto alicantino jugaba con personalidad, encontraba situaciones cómodas de lanzamiento y llegó a disfrutar de ventajas de hasta tres goles en los primeros compases.
Sin embargo, el Granollers tardó poco en mostrar por qué llegaba al Pitiu Rochel como uno de los equipos más en forma del campeonato. La producción ofensiva de Pablo Urdangarin, Jordi Deumal y Marcos Fis comenzó a generar problemas a una defensa local que poco a poco fue perdiendo consistencia.
Con el paso de los minutos aparecieron también las pérdidas de balón y algunas acciones precipitadas en ataque. El conjunto catalán aprovechó cada concesión para correr y encontrar goles sencillos. Así logró equilibrar el encuentro primero y tomar ventaja después.
El momento que cambió definitivamente el guion llegó en el tramo final de la primera mitad. Después de mantenerse por delante durante gran parte del periodo, el Horneo vio cómo el Granollers elevaba su nivel defensivo y encontraba además en Panitti un seguro bajo palos. Los visitantes aprovecharon esa dinámica favorable para cerrar el primer tiempo con una renta de cuatro goles (18-22), una diferencia importante vista la igualdad que había existido hasta entonces.
La segunda parte comenzó con la intención alicantina de volver a engancharse al partido. Adrián Sánchez, muy fiable desde los siete metros, sostuvo durante varios minutos las opciones de los locales. Sin embargo, cada acercamiento encontraba respuesta inmediata en el ataque catalán.
Granollers siguió explotando las transiciones rápidas y el acierto de sus hombres más determinantes. Adrián Figueras, Urdangarin, Deumal y Marcos Fis continuaron castigando a la defensa alicantina, mientras Panitti multiplicaba sus intervenciones.
El técnico Roi Sánchez intentó modificar el escenario apostando por ataques con portería vacía para generar superioridades ofensivas. La propuesta, comprensible por la situación del marcador, terminó resultando contraproducente ante un rival que leyó perfectamente cada situación y aprovechó varias pérdidas para anotar a puerta vacía.
A partir de ese momento la diferencia se disparó. El Granollers alcanzó los once goles de ventaja a falta de cinco minutos y dejó prácticamente resuelto un partido que durante muchos minutos había sido mucho más equilibrado de lo que reflejaría el marcador final.
Más allá de la derrota, el Horneo Alicante dejó detalles positivos en varios tramos del encuentro, especialmente durante el primer cuarto de hora y en determinadas fases ofensivas. Sin embargo, la diferencia de nivel competitivo entre ambos equipos apareció cuando el partido entró en los momentos de máxima exigencia.
Globalon Insight
El resultado es duro, pero también ofrece enseñanzas valiosas para el Horneo Alicante. Durante buena parte de la primera mitad el conjunto de Roi Sánchez fue capaz de competir de tú a tú ante uno de los candidatos a luchar por las posiciones europeas de la Asobal. La diferencia llegó cuando aparecieron las pérdidas de balón y cuando el partido exigió una regularidad defensiva muy alta.
La temporada del conjunto alicantino no pasa por encuentros como este, sino por su capacidad para convertir el Pitiu Rochel en una pista incómoda para los rivales de su misma liga. Aun así, medir fuerzas ante equipos del potencial de Granollers permite detectar dónde están los márgenes de mejora de un proyecto que continúa adaptándose a la máxima categoría del balonmano español.
Ficha técnica
Horneo Alicante (31): Guitart (1); Reinante, Augusto Moreno, Parker (5), Asensio (1), Aarón Gutiérrez (3) y Adrián Sánchez (7, 6 p) —siete inicial—. También jugaron Montoya (1), Sempere (6), Hamza (1), Oliveira (2), Escobedo (2), Teixeira (1), Borragán, Robledo (1) y Roberto Domenech.
Fraikin Granollers (41): Panitti; Pol Chaves (1), Ferrán Castillo (4), Figueras (6), Guijarro (2), Palomino (2) y Urdangarin (4) —siete inicial—. También jugaron Deumal (10, 7 p), Fischer, Marcos Fis (8), Armengol (2), Domingo (1), Povill (1), Pinheiro da Silva y Borrell.
Parciales: 4-2, 7-5, 10-8, 13-13, 15-18, 18-22 (descanso), 19-25, 22-26, 25-31, 26-33, 27-38 y 31-41.
Árbitros: Pablo García y Alberto Murillo (Comité Andaluz). Excluyeron a Aarón Gutiérrez, Teixeira y Parker por el Horneo Alicante, y a Fischer, Urdangarin, Guijarro y Armengol por el Fraikin Granollers. Roja directa para Escobedo en el minuto 42.
Incidencias: Partido correspondiente a la tercera jornada de la Liga Nexus Energía Asobal disputado en el Pabellón Pitiu Rochel ante unos 800 espectadores. Antes del encuentro, el club rindió homenaje a la gimnasta olímpica alicantina Alejandra Quereda, encargada de realizar el saque de honor.
Resultado final: Horneo Alicante 31-41 Fraikin Granollers.
Fotografías: Horneo Alicante/Fraikin Granollers




