
La Liga ASOBAL presenta este fin de semana la primera gran prueba lejos de Alicante para el EON Horneo. El conjunto dirigido por Roi Sánchez se desplaza hasta Ciudad Real para enfrentarse este domingo (12:30 horas) al BM Caserío en el Quijote Arena, un escenario que promete un gran ambiente en el estreno como local del conjunto manchego.
El equipo alicantino afronta la cita impulsado por la confianza que le otorgó la victoria lograda en la jornada inaugural ante el Bathco BM Torrelavega. Aquel triunfo por 32-29 permitió al Horneo comenzar con buen pie una temporada que se presenta nuevamente muy exigente, además de confirmar que el proyecto continúa dando pasos adelante tras el trabajo realizado durante el verano.
Más allá de los dos puntos conseguidos, el estreno dejó señales positivas para la escuadra alicantina. El equipo mostró capacidad para competir durante todo el encuentro, personalidad para reaccionar en momentos delicados y una estructura colectiva que le permitió superar a uno de los rivales más potentes del campeonato.
Ahora llega un examen muy diferente. Si ante Torrelavega el factor Pitiu Rochel empujó al equipo en los momentos clave, esta vez tocará responder lejos de casa. Precisamente la regularidad como visitante es uno de los aspectos que el cuerpo técnico considera fundamentales para continuar creciendo en la máxima categoría.
Además, el rival no trae buenos recuerdos recientes. El Caserío logró imponerse en los dos enfrentamientos ligueros de la pasada temporada, por lo que el duelo ofrece al conjunto alicantino la oportunidad de romper esa dinámica y demostrar su evolución competitiva.
El cuadro ciudadrealeño afronta su segundo curso en la élite tras completar una notable campaña de estreno. Durante el verano ha reforzado su plantilla con incorporaciones de nivel como Juan Bar, Nacho Plaza o Jorge Maqueda, movimientos que han elevado aún más sus aspiraciones. En la primera jornada ya dejó muestras de su capacidad de reacción al rescatar un empate en la pista del Tubos Aranda Villa de Aranda después de llegar a perder por ocho goles.
La expectación en Ciudad Real es máxima. La afición manchega podrá ver por primera vez a su equipo esta temporada en el Quijote Arena, una circunstancia que añade dificultad al desafío del Horneo. El técnico local, Santiago Urdiales, ya ha destacado durante la semana la importancia del apoyo de la grada y también el potencial del conjunto alicantino, del que ha resaltado el equilibrio de su plantilla y la experiencia de muchos de sus jugadores.
Roi Sánchez, por su parte, espera un rival con una identidad muy definida, intenso en defensa y especialmente peligroso cuando consigue castigar los errores del adversario. Mantener la concentración, minimizar las pérdidas de balón y controlar las exclusiones aparecen como factores decisivos para aspirar a sacar un resultado positivo.
El encuentro supondrá una nueva oportunidad para medir el crecimiento de un EON Horneo que quiere consolidar desde el inicio las sensaciones mostradas en la primera jornada. Después de arrancar el campeonato con una victoria de prestigio, el siguiente paso pasa por demostrar que también puede competir al máximo nivel lejos de Alicante. Una prueba de carácter que servirá para comprobar hasta dónde puede llegar el conjunto alicantino en una temporada que acaba de comenzar pero que ya presenta desafíos de enorme exigencia.




