
España ya está entre las cuatro mejores selecciones del Eurobasket U18 femenino. El equipo dirigido por Isaac Fernández convirtió un cruce que se presumía exigente ante Italia en una demostración de poder colectivo. El 41-95 final refleja la enorme diferencia que se vio sobre la pista del Kista Convention Centre, donde la selección española mandó durante 39 minutos y 47 segundos y solamente permitió que el marcador permaneciera igualado durante los primeros 13 segundos. Italia no llegó a estar por delante en ningún momento.

España salió a los cuartos de final con la concentración de quien sabe que una mala tarde puede dejarla fuera de la carrera por el título. No hubo espacio para la especulación. Somto Okafor inauguró el marcador desde la línea de tres puntos y el combinado nacional puso inmediatamente en funcionamiento una maquinaria que Italia nunca consiguió frenar.
La defensa española ahogó la circulación transalpina, cerró los caminos hacia el aro y convirtió cada recuperación en una oportunidad para correr. En ataque, el balón viajó con rapidez, las ventajas aparecieron desde los primeros ataques y la diferencia comenzó a crecer sin que Italia encontrara una reacción capaz de alterar el rumbo del encuentro.

El 10-30 del primer cuarto fue mucho más que una ventaja temprana. España ya había colocado el partido en el terreno que más le convenía: ritmo alto, presión constante y circulación ofensiva. Cada error italiano terminaba castigado y cada intento de respuesta encontraba una defensa preparada para disputar el balón.
El segundo periodo confirmó que la selección española no pretendía administrar su renta. España elevó todavía más el nivel, volvió a imponerse por un contundente 10-28 y alcanzó el descanso con un marcador de 20-58. La semifinal estaba ya muy cerca, pero la concentración del equipo no disminuyó.

Okafor fue la principal referencia anotadora. La jugadora española terminó con 22 puntos en menos de 23 minutos, convirtió ocho de sus nueve lanzamientos de campo y firmó un impecable tres de tres desde la línea de triple. Su actuación se completó con dos recuperaciones, dos tapones, 21 créditos de valoración y un balance de +39 durante su presencia en pista.
El dominio español, sin embargo, no dependió exclusivamente de una actuación individual. Shaila Nde rozó el doble-doble con 10 puntos y nueve rebotes, ocho de ellos defensivos, y también alcanzó los 21 de valoración. Su presencia ayudó a España a controlar una zona en la que Italia pretendía hacerse fuerte con jugadoras de gran capacidad física.

Trinity Ezeanatogu aportó uno de los trabajos más completos del encuentro. Cerró su participación con 11 puntos, cuatro asistencias y seis recuperaciones sin cometer una sola pérdida. Adriana Díaz añadió 10 puntos, seis rebotes, dos asistencias y tres robos, además de registrar el mejor balance individual del equipo con un +43.
La dirección también fue coral. Sandra Martínez sumó nueve puntos y repartió seis asistencias, mientras Ada Toribio entregó otras cinco. Anna Smykovskaia colaboró con nueve puntos y seis rebotes y Gabriela Lerma aprovechó sus minutos para conseguir ocho puntos, incluidos dos triples. Hasta once jugadoras españolas anotaron, una muestra de la profundidad con la que Isaac Fernández pudo gestionar el encuentro.

España terminó con 25 asistencias, una cifra que explica la fluidez de su baloncesto. El equipo convirtió 36 de sus 66 lanzamientos de campo, un 54,5 %, y anotó siete de sus 17 intentos desde el perímetro. El dato más rotundo apareció en la presión defensiva: 26 recuperaciones españolas ante las 32 pérdidas cometidas por Italia. La selección sólo entregó nueve balones durante todo el partido.
El regreso de los vestuarios no modificó el escenario. España se adjudicó el tercer cuarto por 7-20 y entró en los últimos diez minutos con una ventaja de 27-78. El partido estaba decidido, pero el equipo español mantuvo el orden y continuó trabajando cada posesión con seriedad.

Italia encontró su mejor momento en el último periodo con un parcial de 8-0, pero la distancia era ya imposible de recuperar. Francesca Baldassarre, una de las máximas anotadoras italianas con ocho puntos, y Emilia Naddeo impulsaron esa reacción. España había llegado poco antes a su máxima ventaja, un 27-87 que situó la diferencia en 60 puntos.
Los últimos minutos sirvieron para cerrar una actuación de enorme solvencia y confirmar el billete para las semifinales. Italia consiguió adjudicarse el cuarto final por un estrecho 14-17 favorable todavía a España, que mantuvo siempre el control hasta alcanzar el 41-95 definitivo.

El resultado prolonga el camino perfecto de una selección que había alcanzado los cuartos después de superar a Eslovenia por 80-31, Turquía por 62-30, Montenegro por 87-39 y Croacia por 100-25. España continúa invicta y ya espera en semifinales a la ganadora del encuentro entre Bélgica y Serbia.
Más allá de la amplitud del marcador, España dejó una sensación especialmente valiosa en una eliminatoria: el equipo fue capaz de imponer su plan desde el primer ataque, no perdió intensidad cuando adquirió una renta importante y repartió responsabilidades entre prácticamente toda la rotación. La selección está a una victoria de la final y continúa avanzando con el objetivo de revalidar la corona continental.
Globalon Insight
España no se limitó a ganar un partido de cuartos de final. La selección envió un aviso al resto de aspirantes al título. Alcanzar una semifinal europea después de anotar 95 puntos llama la atención, pero hacerlo con 25 asistencias, 26 recuperaciones y únicamente nueve pérdidas explica mucho mejor la dimensión del encuentro.

El dato más revelador quizá no sea la diferencia de 54 puntos, sino la continuidad con la que España sostuvo su baloncesto. El equipo dominó todos los cuartos, tuvo anotación desde prácticamente toda la plantilla y consiguió que Italia nunca dispusiera de un periodo real para entrar en el partido. Okafor lideró la ofensiva y Nde marcó diferencias cerca del aro, pero detrás apareció una estructura colectiva preparada para responder en defensa, transición y juego posicional.
La medalla todavía debe ganarse sobre la pista, pero España llega a la ronda decisiva con una identidad muy reconocible y una confianza que se construye desde el juego, no solamente desde los resultados. En Estocolmo quedan los partidos más difíciles. También queda una selección española que, por lo demostrado hasta ahora, está preparada para afrontarlos.
Ficha técnica
Competición: FIBA U18 Women’s EuroBasket 2026
Fase: Cuartos de final
Fecha: 6 de agosto de 2026
Pabellón: Kista Convention Centre 1, Kista, Suecia
Resultado: Italia 41-95 España
Parciales: 10-30 | 10-28 | 7-20 | 14-17
Italia (41): Aisha Diagne (4), Emma Meggiolaro (0), Francesca Baldassarre (8), Alessandra Cosaro (6), Sofia Zuccon (4), Anna Sablich (1), Divine Obaseki (4), Marianna Zanetti (4), Aurora Donato (4), Emilia Naddeo (6), Alice Del Piano (0) y Eva Sanogo (0).

España (95): Sandra Martínez (9), María Cintas (no jugó), Ada Toribio (4), Marta Llompart (6), Somto Okafor (22), Shaila Nde (10), Gabriela Lerma (8), Trinity Ezeanatogu (11), Adriana Díaz (10), María Carbó (4), Sarai Teijeira (2) y Anna Smykovskaia (9).

Seleccionador de España: Isaac Fernández.
Máxima anotadora de Italia: Francesca Baldassarre, 8 puntos.
Máxima anotadora de España: Somto Okafor, 22 puntos.
Máxima reboteadora de Italia: Divine Obaseki, 8 rebotes.
Máxima reboteadora de España: Shaila Nde, 9 rebotes.
Máxima valoración de España: Somto Okafor y Shaila Nde, 21 créditos.
Árbitras: Paulina Gajdosz (Polonia), Veronika Vavrova (República Checa) y Romana Rea Car (Austria).
Comisaria técnica: Svetlana Simion (Rumanía).
Asistencia: 106 espectadores.





