
La selección española masculina de balonmano playa continúa dando pasos firmes en el Campeonato del Mundo que se disputa en Croacia. Tras cerrar la fase de grupos como líder, el combinado dirigido por Juan Antonio Vázquez arrancó la Main Round con una victoria convincente ante Túnez, imponiéndose por 2-0 en un encuentro controlado de principio a fin.
España mostró desde los primeros minutos una identidad clara, basada en la solidez defensiva y la eficacia en ataque. El equipo marcó el ritmo del partido sin altibajos, gestionando con inteligencia cada fase del juego y evitando cualquier atisbo de reacción por parte del rival. El resultado de los dos sets refleja esa superioridad: un primer parcial más ajustado y un segundo completamente dominado.

El primer set fue más competido en el marcador, con un intercambio de puntos que mantuvo la tensión hasta el desenlace. Sin embargo, incluso en ese tramo, España siempre tuvo la sensación de controlar la situación, cerrando el parcial con un 23-22 que reforzó su confianza. A partir de ahí, el guion cambió por completo.
En el segundo set, los Hispanos de la Arena elevaron el nivel defensivo y castigaron cada error de Túnez con transiciones rápidas y acciones de alta efectividad. El resultado final reflejó esa superioridad con un claro 23-10 que dejó el partido visto para sentencia y sin margen de discusión.
En el plano individual, el equipo volvió a ofrecer una imagen coral, con varios jugadores destacando en momentos clave. Miranda, Daniel Serrano y Gonzalo Álvarez lideraron las opciones ofensivas, aportando soluciones constantes y variedad en el ataque. A ello se sumó la fiabilidad de Pablo Martín desde los seis metros, un recurso determinante en situaciones de máxima exigencia.
En la portería, la actuación de Pol Amores fue otro de los pilares del triunfo. Su rendimiento permitió sostener la ventaja en los momentos clave y lanzar al equipo en el contraataque, un aspecto diferencial en el balonmano playa actual.
Este triunfo confirma la línea ascendente de la selección, que llega al Mundial respaldada por una temporada de grandes resultados. La medalla de plata en el Campeonato de Europa, el oro en el Global Beach Tour de Laredo y las buenas actuaciones en el circuito internacional habían situado ya a España entre las grandes referencias del panorama mundial. Ahora, en Croacia, el equipo busca dar el paso definitivo.
La victoria en el debut de la Main Round mantiene a los Hispanos de la Arena en la pelea por los puestos de privilegio del campeonato. Con un modelo de juego consolidado y una plantilla en plena madurez competitiva, España se posiciona como uno de los equipos a seguir en esta fase decisiva del torneo.
Mientras tanto, el contexto general del balonmano playa español refuerza esa ambición. Tanto la selección masculina como la femenina llegan al campeonato con aspiraciones altas tras una preparación específica y un historial reciente de éxitos que avala su candidatura a las medallas.
Globalon Insight
El debut en la Main Round no solo confirma el nivel competitivo de España, sino también su madurez táctica. El equipo no depende de momentos puntuales, sino de una estructura sólida que le permite controlar los partidos desde la defensa y ejecutar con precisión en ataque. Esa regularidad es una de las claves que le diferencian en un torneo de máxima exigencia.
El siguiente paso será comprobar si esa superioridad inicial se mantiene ante rivales de mayor entidad. España ha demostrado que tiene recursos y profundidad de banquillo para competir por todo, pero el verdadero examen llegará en los cruces decisivos. Si mantiene este nivel de concentración y eficacia, el objetivo de luchar por el oro no es solo una aspiración, sino una posibilidad real.




