El IRUDEK Bidasoa Irun dio un paso más en su objetivo de cerrar la temporada por todo lo alto. El conjunto vasco se impuso con autoridad al Bathco Torrelavega por 32-26 en los cuartos de final de la Copa del Rey de balonmano y selló su clasificación para las semifinales del torneo que se disputa en Alicante.
El Centro de Tecnificación volvió a vivir un encuentro de máxima intensidad entre dos equipos que se conocen perfectamente y que han protagonizado algunos de los duelos más igualados de las últimas temporadas. Sin embargo, esta vez el Bidasoa fue superior durante gran parte del choque y encontró en su solidez defensiva y en la figura de Leo Maciel los argumentos necesarios para construir una victoria de mucho peso.
El partido arrancó con el ritmo y la tensión que se esperaba. Bidasoa golpeó primero, aunque Torrelavega respondió rápidamente para darle la vuelta al marcador y ponerse por delante en los primeros minutos. Los cántabros demostraron desde el inicio que no habían llegado a Alicante para ser un invitado más.

Pero la reacción irundarra no tardó en llegar. El equipo dirigido por Álex Mozas comenzó a encontrar espacios en ataque y elevó el nivel defensivo hasta convertir cada posesión en un auténtico desafío para su rival. En ese escenario apareció la figura de Leo Maciel. El guardameta argentino fue creciendo con el paso de los minutos y sus intervenciones comenzaron a desesperar a los lanzadores cántabros.
Con Rodrigo Salinas liderando la faceta ofensiva y Gorka Nieto aportando equilibrio y velocidad, Bidasoa fue abriendo una brecha que obligó a Jacobo Cuétara a buscar soluciones desde el banquillo. Sin embargo, el conjunto vasco mantuvo el control y alcanzó el descanso con una ventaja de cuatro goles (15-11) que reflejaba lo visto sobre la pista.
La segunda mitad siguió un guion parecido. Torrelavega intentó reaccionar y aumentar la agresividad en defensa para recortar diferencias, pero cada acercamiento encontraba respuesta inmediata en el lado contrario. Los irundarras mostraron una gran madurez competitiva para gestionar el marcador y evitar cualquier atisbo de remontada.
A falta de cinco minutos para el final, los cántabros consiguieron reducir la distancia hasta los tres goles, alimentando la emoción en el tramo decisivo. Sin embargo, cuando el partido parecía abrirse de nuevo, apareció la experiencia del Bidasoa. Los de Mozas supieron manejar los tiempos, aprovechar los errores rivales y cerrar definitivamente el encuentro.
Leo Maciel volvió a ser determinante en los momentos clave, mientras que Rodrigo Salinas firmó seis goles y Jon Azkue Nevado se convirtió en el máximo realizador del equipo con siete tantos.
El 32-26 final certificó una clasificación merecida para un Bidasoa que ofreció una de sus actuaciones más completas de la temporada. Los irundarras ya esperan rival en semifinales, que saldrá del enfrentamiento entre el EÓN Horneo Alicante y el Bada Huesca.
Más allá del pase de ronda, la victoria mantiene vivo el sueño europeo de un equipo que quiere convertir la Copa del Rey en la puerta de entrada a una nueva aventura continental. Alicante ya tiene a uno de sus semifinalistas y llega lanzado.




