
El CBF Elda Prestigio continúa dando forma a su proyecto para la temporada 2026-2027 con la incorporación de Anna Ros Quesada, una de las jugadoras jóvenes más prometedoras del panorama nacional. La lateral izquierda, nacida en Barcelona en 2006, llega procedente del BM Montequinto tras firmar un curso destacado en División de Honor Plata, y se compromete con el club eldense hasta 2029.
El fichaje encaja dentro de una línea clara del Elda Prestigio: construir desde la juventud con jugadoras en crecimiento que ya han demostrado capacidad competitiva en categorías exigentes. Ros responde plenamente a ese perfil.
Proyección internacional y rendimiento creciente
A sus 19 años, Anna Ros ha acumulado ya experiencia en contextos de alto nivel. Durante la última temporada firmó 158 goles en 31 partidos en División de Honor Plata, situándose entre las jugadoras más productivas de la categoría. Un dato que refleja no solo su capacidad ofensiva, sino su regularidad.
A nivel internacional, su trayectoria refuerza ese crecimiento. Fue campeona del mundo juvenil en 2024 con la selección española y logró la medalla de plata en el Europeo junior de 2025, dos hitos que la sitúan dentro del grupo de jugadoras con mayor proyección del balonmano español.
Su presencia habitual en convocatorias internacionales confirma esa evolución constante y su adaptación a exigencias cada vez mayores.
Perfil ofensivo y margen de crecimiento
Como lateral izquierda, Ros destaca por su lanzamiento exterior y capacidad ofensiva, dos aspectos que han marcado su rendimiento en los últimos cursos. A ello se suma su altura (1,81), que le permite aportar soluciones desde la segunda línea en situaciones de ataque posicional.
Desde el club se valora especialmente ese equilibrio entre rendimiento actual y margen de mejora, tanto en aspectos físicos como en el trabajo defensivo. Precisamente ahí se sitúa uno de los principales focos de desarrollo en esta nueva etapa en División de Honor.
Una apuesta alineada con el proyecto del club
El fichaje de Anna Ros no es una operación aislada, sino un movimiento coherente dentro de la planificación del Elda Prestigio. El club sigue construyendo un equipo donde conviven jugadoras con experiencia y perfiles jóvenes que puedan crecer dentro de la estructura.
La propia jugadora ha definido su llegada como un paso importante en su carrera, destacando su intención de seguir evolucionando en un entorno competitivo. Su discurso apunta a una mentalidad centrada en el trabajo diario y en la mejora progresiva.
Identidad, desarrollo y futuro
La incorporación de Ros refuerza una línea cada vez más clara en el club eldense: apostar por jugadoras con talento, recorrido internacional y capacidad de adaptación al alto nivel.
El objetivo no es solo competir en el presente, sino construir un equipo con continuidad, donde los perfiles jóvenes puedan desarrollarse y consolidarse dentro de la élite.
Globalon Insight
El fichaje de Anna Ros responde a una idea muy concreta: invertir en talento antes de que explote definitivamente. El Elda Prestigio incorpora a una jugadora que ya rinde, pero cuyo mayor valor está en lo que puede llegar a ser. En ligas competitivas, este tipo de apuestas definen proyectos a medio plazo. El reto ahora será convertir ese potencial en rendimiento estable en la élite. Porque la diferencia entre promesa y realidad no está en el talento… está en la adaptación.




