
La Liga Guerreras Iberdrola ya conoce a sus dos finalistas. Super Amara Bera Bera y Rocasa Gran Canaria se disputarán el título tras resolver con éxito dos semifinales muy distintas en desarrollo pero coincidentes en exigencia competitiva. Las donostiarras confirmaron su papel de referencia en la competición, mientras que el conjunto canario firmó una eliminatoria sólida para regresar a una final liguera siete temporadas después.
Bera Bera sella el pase desde la regularidad
El Super Amara Bera Bera certificó su clasificación tras eliminar a Conservas Orbe Zendal Porriño en una eliminatoria marcada por la igualdad constante. El triunfo en la ida en Galicia (28-32) otorgó una ventaja valiosa que las donostiarras supieron gestionar en el partido de vuelta, donde el empate (33-33) fue suficiente para cerrar el cruce con un global favorable de 65-61.
Lejos de ser un trámite, el partido en el Jose Antonio Gasca exigió al máximo al conjunto vasco. Porriño mantuvo el pulso durante los 60 minutos, con un rendimiento ofensivo liderado por Carmen Prelchi, Viktoria Zsembery y Carolina Bono, que obligó a Bera Bera a sostener un ritmo muy alto.
En ese contexto, la experiencia y la capacidad de gestión en los momentos clave marcaron la diferencia. El conjunto donostiarra supo responder cuando la eliminatoria entró en escenarios de máxima tensión, con Elba Álvarez liderando los momentos decisivos para asegurar el pase.
Rocasa completa el cuadro con una eliminatoria sólida
En la otra semifinal, el Rocasa Gran Canaria confirmó su regreso a la élite competitiva tras eliminar a Costa del Sol Málaga. El conjunto insular hizo valer la ventaja lograda en la ida (23-27) y remató la eliminatoria en casa con una victoria trabajada por 21-18, cerrando el global con un claro 48-41.
El partido de vuelta no fue sencillo para las canarias. Málaga llegó a mandar en el marcador durante fases de la segunda mitad, generando dudas en la eliminatoria y acercándose a una posible remontada. Sin embargo, la reacción del Rocasa fue inmediata.
El ajuste defensivo y la aparición de jugadoras clave como Almudena Rodríguez, María Zaldua y Eider Poles permitieron recuperar el control en el tramo decisivo. La capacidad para gestionar los minutos finales terminó siendo determinante para asegurar el pase a la final.
Una final con dos trayectorias distintas
La eliminatoria por el título se disputará al mejor de tres partidos, con el primer encuentro en Donostia y la posibilidad de un tercer duelo también en pista vasca.
El cruce presenta dos lecturas claras. Bera Bera llega con la experiencia de quien sabe competir este tipo de eliminatorias y con la inercia de un equipo que ha sabido sobrevivir a una semifinal muy exigente sin perder el control.
Rocasa, por su parte, llega con la motivación de su regreso a una final siete años después y con la confianza de haber gestionado con solvencia una eliminatoria compleja.
El play-down mantiene la tensión por la permanencia
Globalon Insight
Las semifinales han dejado dos ideas claras: la experiencia sigue marcando diferencias y la gestión de los momentos límite decide eliminatorias. Bera Bera ha demostrado una vez más su capacidad para competir sin perder la estructura, mientras que Rocasa ha recuperado esa versión competitiva que le permite volver a aspirar al título. La final no será solo una cuestión de talento, sino de quién controle mejor los detalles en una serie corta donde cada partido cambia el equilibrio. Aquí no gana el mejor en global, gana el que mejor se adapta partido a partido.




